No solo pasa en las películas. En la vida real, también es común que un hombre termine después de muchos años con la mujer que parecía ser el amor de su vida, sin haberse casado ni comprometido, y que a los pocos meses termine llegando al altar con una persona que acaba de conocer. Y es que seguro conoces más de una historia así: él tuvo una novia durante siete años. Vivieron juntos, conocían a sus respectivas familias, viajaron, hablaron sobre casarse e incluso probablemente tenían el nombre del futuro hijo decidido. Pero de repente terminaron, conoció a alguien más, compró un anillo y parece estar viviendo un cuento de hadas
Y entonces te preguntas: ¿Por qué no quiso casarse con la mujer con la que estuvo tantos años y sí con alguien que acababa de conocer? Es una duda que inevitablemente duele y que causa muchas inseguridades. Pero internet tiene una teoría: algunos hombres no necesariamente se casan con “el amor de su vida”, sino con la mujer que aparece cuando finalmente están preparados para comprometerse.
¿Los hombres se casan con el amor de su vida o con la mujer que conocen cuando están listos?
¿Has escuchado hablar de la taxi cab theory? La “teoría del taxi” es una metáfora que hace referencia a que los hombres toman el papel de taxistas, es decir, pueden pasar años teniendo relaciones sin querer comprometerse y, cuando finalmente sienten que están preparados para casarse, encienden su “luz”.
Por eso, en cuanto aparece la siguiente mujer compatible cuando esa luz está encendida podría convertirse en la persona con la que se casen. De ahí nace esa historia que provoca pesadillas: “Estuvo seis años conmigo y se casó con ella después de uno.”
No hay una regla que diga que todos los hombres se comporten de esta forma, pero sí es una teoría que se ha popularizado alrededor del mundo. Sobre todo por lo que plantea: ¿Qué tanto importa el timing cuando elegimos con quién construir una vida al lado de otra persona? La respuesta puede ser más relevante de lo que imaginas. Puedes amar muchísimo a alguien y no estar preparado para casarte, y puedes no amar tanto a alguien, pero sí tener mucha compatibilidad y estar listo para el matrimonio.
Sentir amor por una persona y estar preparado para construir una vida con ella no son exactamente la misma cosa. Puedes estar profundamente enamorado y, al mismo tiempo, no querer formalizar tu vida a su lado. Y esta decisión depende de distintos factores que tienen demasiado peso, como la edad, las finanzas, los proyectos personales y la madurez emocional.
Puedes conocer a una persona increíble cuando todavía estás descubriendo quién eres. Y puedes conocer a otra cuando ya tienes clarísimo lo que quieres en la vida. He ahí la diferencia.
Entonces, ¿por qué puede comprometerse rápidamente con la siguiente?
Que alguien haga en ocho meses con otra persona lo que no hizo contigo durante cinco años no significa necesariamente que la ame más. Pero tampoco significa que tú lo hayas “preparado” para ella. A veces, simplemente, esa relación ocurre en una etapa diferente de su vida y se presenta con otro tipo de conexión. Puede ser que ahora ya haya resuelto problemas de estabilidad, sus prioridades y cuestiones personales y sea capaz de ver el compromiso de una relación desde otra perspectiva.
Quizá la experiencia de su relación anterior le enseñó qué quiere, y también qué no quiere, de una pareja. O quizá encontró una relación cuya dinámica y proyectos encajan mejor con la persona que es actualmente.