Hay personas que se convierten en parte de nuestra rutina sin que nos demos cuenta. Un mensaje de “buenos días” al despertar, conversaciones que no tienen final, reels espontáneos a media tarde, llamadas antes de dormir y fotografías mostrando experiencias del día a día. Pero de repente, un día esta interacción no existe más y tu cerebro parece no entenderlo. Pasas horas viendo si está en línea, si te ha llegado un mensaje de esa persona o incluso sientes el impulso constante de escribirle. Te preguntas qué estará haciendo, si te extrañará o si volverá a ponerse en contacto contigo en algún momento. Y es entonces cuando buscas desesperadamente una respuesta: ¿cuánto tiempo necesita mi cerebro para dejar de buscar y extrañar a esta persona?
Cuánto tiempo tarda el cerebro en desconectarse de alguien con quien hablabas todos los días
No hay una respuesta exacta para esta pregunta, pues no existe un tiempo concreto o universal para desengancharse emocionalmente de alguien. Lo que sí es posible saber, es que el cerebro necesita tiempo para modificar las asociaciones y patrones que se crearon en torno a otra persona. Entonces, ¿por qué es tan difícil dejar de pensar en alguien con quien hablabas todos los días? La respuesta es: porque no estás rompiendo solo con una persona, estás rompiendo una rutina. Al pasar gran parte del día hablando con alguien más e intercambiando mensajes, el cerebro comienza a asociar ciertos momentos del día con dicha persona, por lo que eventualmente esas interacciones se convierten en hábitos.
Tu cerebro sigue esperando el mensaje
Debido a que esa persona comenzó a formar parte de tu rutina diaria, al no obtener lo que siempre obtenía, tu cerebro espera la recompensa asociada a la comunicación. La interacción generaba placer, alivio o emoción, y cuando de un día a otro desaparece, el cerebro no borra de forma inmediata la expectativa, sino que la sigue esperando porque está acostumbrado a ello.
Esa ausencia repentina provoca que pienses todavía más en esa persona, y cuanto más intentas no pensar en ella, más presente puede estar. Intentar suprimir completamente un pensamiento puede tener el efecto contrario, por eso lo más recomendable es reconocer el pensamiento sin seguir alimentándolo con acciones como stalkear, releer conversaciones, ver fotografías, etc.
Entonces, ¿cuánto tarda el cerebro en desconectarse?
No existe un número exacto de días, pero si hablabas con alguien todos los días, varias semanas e incluso algunos meses pueden ser necesarios para que el cerebro deje de esperar automáticamente esa interacción. Como referencia, entre 30 y 90 días puede ser un periodo razonable para empezar a notar una diferencia importante en la frecuencia con la que aparece esa persona en tus pensamientos, especialmente si reduces o eliminas el contacto y los estímulos que te la recuerdan.
Esto no significa que después de 90 días vayas a olvidar completamente a esa persona. Desconectarte emocionalmente no significa borrar su recuerdo, sino dejar de sentir esa necesidad automática de buscarla, esperar su mensaje o contarle cada cosa que ocurre durante tu día. De hecho, es posible que todavía pienses en élla después de varios meses. La diferencia es que ese pensamiento ya no tendrá el mismo peso emocional ni interrumpirá constantemente tu rutina.