¿Cómo lograr un “squirt” en la ducha?

La regadera es el laboratorio perfecto para el squirt. Te enseñamos cómo la temperatura del agua y la relajación muscular son la clave para este clímax.

Mujer tomando una ucha

¿Cómo lograr un “squirt” en la ducha?

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Muchas mujeres no logran el squirting porque se sienten tensas o temen ensuciar la cama. La ducha elimina ambos obstáculos. El agua caliente actúa como un relajante muscular natural, aumentando el flujo sanguíneo hacia los tejidos eréctiles y las glándulas de Skene, que son las responsables del fluido de la eyaculación femenina.

Si quieres saber cómo tener un squirt en la cama, lee esta guía rápida.

El poder de lo “caliente” y la relajación

Relajación del suelo pélvico

El calor del agua ayuda a relajar los músculos que suelen “bloquear” la salida del fluido por miedo a la sensación de orinar.

Estimulación combinada

El uso de una regadera con cabezal o con manguera, es el toque extra que necesitas al combinar un poco de presión suave sobre el clítoris, mientras se realiza una estimulación manual del punto G, el famoso movimiento de “ven aquí”, es la fórmula ganadora.

Cero presión mental

Al estar en un entorno donde “mojar” no es un problema, tu mente se libera de la inhibición, permitiendo que el orgasmo fluya orgánicamente.

La próxima vez que tomes un baño, regálate 10 minutos extra para ti. Deja que el agua haga su magia y explora este nivel de placer sin límites.

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