El yoga no solo relaja tu mente, también entrena tu cuerpo para el placer; es una de las mejores herramientas para la intimidad porque trabaja directamente con el suelo pélvico y la respiración diafragmática. Fortalecer estos músculos no solo mejora el control, sino que aumenta el flujo de sangre a los genitales, haciendo que los orgasmos sean más potentes y fáciles de alcanzar.
Conexión mente-cuerpo-clítoris
1. Malasana (La sentadilla yóguica)
Abre las caderas y estira el suelo pélvico, liberando tensiones emocionales acumuladas en la zona.
2. Setu Bandhasana (El puente)
Fortalece los glúteos y el periné, áreas clave para la intensidad del orgasmo.
3.Baddha Konasana (Postura de la mariposa)
Aumenta la circulación hacia los órganos reproductores y mejora la flexibilidad para nuevas posiciones.
4. Bhujangasana (La cobra)
Abre el pecho y la pelvis, mejorando la capacidad respiratoria que es vital durante el clímax.
5. Balasana (Postura del niño)
Calma el sistema nervioso, permitiéndote estar presente y conectada durante el encuentro.
Dedica 15 minutos a estas posturas y notarás la diferencia en tu próxima cita. El placer también se entrena.