En cuestiones de amor, no hay reglas o un manual que asegure el éxito de la pareja; sin embargo, estudios han demostrado que nos sentimos atraídos por quienes comparten trastornos mentales similares a los nuestros, o que incluso se pueden adoptar los de la pareja.
Aunque se suele decir que “los opuestos se atraen”, la evidencia muestra que muchas veces ocurre lo contrario: nos sentimos atraídos por personas afines a nosotros. Pero entonces, ¿por qué las parejas pueden llegar a compartir trastornos mentales?
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Los trastornos mentales que pueden compartir las parejas
Un estudio publicado en Nature Human Behaviour analizó a casi 15 millones de personas de Dinamarca, Suecia y Taiwán y evaluó nueve trastornos psiquiátricos que incluyen: trastorno bipolar, depresión, esquizofrenia, ansiedad, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD), autismo, trastorno obsesivo-compulsivo (OCD), anorexia y trastorno por consumo de sustancias.
Los resultados mostraron que, si uno de los cónyuges tenía un padecimiento, era muy probable que el otro también lo presentara, un patrón consistente en distintos países, culturas y generaciones.
¿Por qué las parejas comparten trastornos mentales?
Un estudio de la BMC Psychiatry de 2022, reveló que si una de las parejas tiene un trastorno mental, la otra tiene de 2 a 3 posibilidades de desarrollarlas también, especialmente si se trata de estrés, ansiedad o depresión; el sin embargo, riesgo aumenta en casos graves como la esquizofrenia.
Aunque el estudio no demostró por qué estas personas se sienten atraídas entre sí, se mencionaron tres posibles causas:
Contagio emocional
Cuando estás en una relación cercana, las emociones se pueden contagiar a través de la empatía, ya que es más fácil que se absorba el estado emocional de la pareja, si uno atraviesa por episodios de depresión y ansiedad, es probable que el otro pueda comenzar a experimentar los mismo síntomas.
Entornos compartidos
Las parejas suelen compartir rutinas, espacios y estilos de vida, y si estos factores influyen en el estado de ánimo, donde además hay problemas financieros o falta de apoyo, se puede convertir en una forma de cultivar los trastornos mentales.
Relaciones tóxicas
Ciertas dinámicas de pareja, como la codependencia, la falta de límites y la evitación de conflictos, pueden agravar los problemas psicológicos al impedir buscar ayuda, haciendo que los síntomas persistan o empeoren en ambos.
Los expertos coinciden en que no se trata de un “contagio” literal, sino de una interacción compleja entre factores emocionales, sociales y conductuales, y entender estos mecanismos no solo ayuda a desestigmatizar la salud mental, sino también a identificar cuándo una relación necesita apoyo externo.