TEST: ¿Eres una novia narcisista sin darte cuenta? (Ten cuidado con eso...)

A veces el narcisismo no se nota a simple vista. No todos los narcisistas son fríos o calculadores: también puede esconderse en la necesidad de atención constante, el control sutil o la búsqueda de validación emocional.

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zpagistock/Getty Images

Este test te ayudará a identificar si estás cayendo en actitudes narcisistas sin darte cuenta — no para señalarte, sino para ayudarte a crecer.

Instrucciones:
Responde con sinceridad. Si la mayoría de tus respuestas son “frecuentemente” o “casi siempre”, puede que estés actuando desde una postura emocional egocéntrica. No significa que seas una mala persona, sino que hay heridas que merecen ser revisadas.

1. Te molesta cuando tu pareja no te responde rápido los mensajes.
(Sientes ansiedad o piensas que no le importas si no contesta enseguida).

2. Tiendes a corregirlo o “aconsejarlo” constantemente.
(Sientes que sabes lo que le conviene o cómo debería actuar en casi todo).

3. Te cuesta reconocer tus errores y pedir perdón sinceramente.
(Prefieres justificarte o cambiar el tema antes que admitir que te equivocaste).

4. Si él no te da atención o cumplidos, te sientes rechazada.
(La validación emocional depende de lo que él diga o haga).

5. Te cuesta aceptar que él también tiene derecho a su espacio personal.
(Piensas que si te ama, debería querer pasar tiempo contigo siempre).

6. Cuando discuten, tiendes a victimizarte.
(Dices cosas como “siempre me haces sentir mal” o “yo soy la que más se esfuerza”).

7. Criticas sus emociones o reacciones si no van con las tuyas.
(Piensas que él exagera, dramatiza o “no sabe comunicarse”).

8. Quieres que te entienda, pero rara vez intentas entenderlo tú.
(Hablas más de lo que escuchas y esperas empatía sin ofrecerla igual).

9. Te cuesta celebrar sus logros sin sentirte desplazada.
(A veces sientes que te opaca o que ya no te necesita tanto).

10. Sientes que tus necesidades emocionales son más importantes que las suyas.
(Te frustra si no puede estar para ti, aunque tú no estés igual para él).

11. Te ofendes si no te incluye en todo.
(Interpretas su independencia como desinterés o falta de amor).

12. Buscas tener la última palabra.
(Te cuesta dejar un tema sin resolver a tu manera o sin sentir que “ganaste”).

13. Te cuesta admitir que a veces manipulas para conseguir atención.
(Por ejemplo, haciendo silencio, usando indirectas o exagerando tus emociones).

14. Te incomoda que te señalen algo que podrías mejorar.
(Te lo tomas como crítica personal, no como observación constructiva).

15. Tiendes a comparar tu relación con la de otras parejas.
(Y cuando ves algo diferente o “mejor”, te genera inseguridad o competencia).

16. Te cuesta compartir protagonismo emocional.
(Si él habla de sus problemas, cambias el tema hacia ti o restas importancia).

17. Sientes que tienes “la razón moral” casi siempre.
(Te justificas pensando que tus reacciones son válidas solo porque “tú lo sientes así”).

18. Si él se distancia un poco, buscas provocarle celos.
(A veces lo haces inconscientemente para recuperar atención o poder).

19. Le exiges comunicación emocional, pero tú te cierras cuando te confronta.
(Te cuesta escuchar feedback sin sentirte atacada).

20. A veces te enamoras más de la idea de ti en la relación, que de la relación misma.
(Te gusta sentirte admirada, cuidada o idealizada, más que conectar desde la vulnerabilidad real).

Resultados:

Mayoría de “NO”:

Tienes una inteligencia emocional equilibrada. Sabes cuándo poner límites y cuándo ceder, sin perderte en el proceso. Eres empática, consciente y genuina en tus vínculos.

Mayoría de “A VECES”:

Estás en proceso de crecimiento emocional. Tienes rasgos de control o necesidad de atención, pero también autocrítica y voluntad de mejorar.Trabaja en comunicarte desde la calma y escuchar sin preparar la respuesta.

Mayoría de “SÍ”:

Podrías estar cayendo en un patrón de amor narcisista. No por maldad, sino por miedo: miedo a perder el control, a no ser suficiente o a sentirte invisible. Tu ego se ha vuelto tu mecanismo de defensa, pero no te está protegiendo: te está aislando.
Qué hacer:

  • Practica empatía activa (escuchar sin interrumpir).
  • Aprende a pedir sin manipular.
  • Deja de buscar que te entiendan si no estás dispuesta a entender.
  • Trabaja tu seguridad interna con terapia, journaling o espacios de autocuidado.

Amar desde el ego es buscar aprobación. Amar desde la madurez es aceptar imperfecciones — las tuyas y las del otro.

Conclusión Cosmo:

Ser una “novia narcisista” no significa que seas egoísta o mala, significa que aprendiste a amar desde la defensa y no desde la conexión. Y eso se puede sanar. Reconocerlo no te hace débil, te hace valiente.

El amor sano no gira alrededor de ti, sino contigo. Y cuando entiendes eso, dejas de querer ser admirada… para empezar a ser comprendida.

Romántica amante de la música y de ayudar a los demás; siendo una voz que busca generar un cambio y devolverle la vida a lo que necesitaba un aire de esperanza...
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