El sexting puede ser la herramienta de seducción más poderosa o el momento más incómodo de tu semana. La diferencia no está en qué tan explícita seas, sino en el ritmo.
Guía para ‘sextear’ sin morir en el intento
1. La regla de oro
Empieza por lo sugestivo. No necesitas enviar una foto comprometida de entrada; a veces, un mensaje que diga: “No puedo dejar de pensar en lo que pasó el otro día...” es suficiente para que la mente del otro haga el resto de trabajo.
2. Sexting de “anticipación”
Describe una sensación física o un deseo que tengas para cuando se vean: “Tengo la piel ultra sensible hoy y solo puedo imaginar tus manos...”. La clave para que no sea cringe es mantenerlo auténtico a tu vocabulario.
3. Usa aplicaciones con mensajes temporales
Si vas a enviar contenido visual, asegúrate de que no aparezcan señas particulares o tu rostro. La confianza es sexy, pero la seguridad es prioridad.
4. Provoca una respuesta
El mejor sexting es el que requiere una respuesta. En lugar de solo enviar una frase, termina con una pregunta que lo obligue a visualizarse contigo: "¿Qué es lo primero que harías si estuviera ahí ahora mismo?”. Esto traslada la responsabilidad de la fantasía al otro y mantiene la conversación fluida y emocionante durante horas.
El sexting es una extensión de tu lenguaje erótico y una forma de mantener la conexión viva cuando la distancia o la rutina se interponen. Atrévete a enviar ese mensaje que te da un poco de nervios; después de todo, el fin de semana está hecho para salir de la zona de confort y disfrutar.