Categorías: Amor y Sexo

5 posiciones de sexo anal que seguro nunca has intentado

Ya sea que seas nueva en él o si lo has incluido en tu menú sexual durante años, aquí hay algunas posiciones de sexo anal para probar, desde opciones básicas hasta un tanto más avanzadas.

Pero, antes de lanzarte al ruedo, recuerda las reglas de oro de seguridad para el sexo anal que (*suspiro*) seguro nunca enseñaron en la escuela: usar mucho, mucho lubricante y un condón, no cambies de orificio trasero al delantero sin cambiar el condón, y si algo te duele, haz que tu galán se detenga para que ambos puedan relajarse y decidan si desean continuar. Y, claro, si ni siquiera quieres intentarlo, por supuesto que está perfectamente bien. ¡Viva el consentimiento!

1. Para principiantes

Colóquense en una posición de cuchara, pero acurrúcate en forma de bolita. Toda esa sensación de amor/protección ayudará a relajarte, además, si necesitas más comodidad, ya estás en una convenientemente posición fetal. Haz que él te hable, ve despacio y todo vaya de manera relajada, pero lo que realmente hará que esto funcione para ti es un vibrador zumbador que vas a poner entre tus piernas. Si el vibrador hace su trabajo, y lo hará, te darás cuenta de que el sexo anal no es algo que «deberías probar una vez», pero en realidad puede sentirse bastante increíble.

2. Pompis arriba

Acuéstate boca abajo y coloca una almohada debajo de la pelvis para mayor comodidad y fácil acceso. Haz que tu amor te acaricie la espalda, las piernas y el trasero hasta que se sienta bien. Si comienzan con un poco de lubricante por el orificio y algunos dedos sondeando la zona suavemente y bien lubricados, ayudará a sentirte más entusiasmada ante la situación que está a punto de ocurrir. También te recomendamos deslizar una mano o un vibrador entre tus piernas para estimularte.

3. Habilidad vertical

El sexo anal no es el tipo de sexo que puede hacerse en un “rapidín”, pero puedes darle ese tipo de pasión que requiere con una postura de pie: coloca una silla contra la pared y apoya una pierna en el asiento (o brazo, según la altura). Agárrate a la pared y haz que él entre por detrás, empujando lentamente hacia adentro y hacia arriba. Echa la cabeza hacia atrás, arquea la espalda y siente toda la novela romántica, o la novela romántica que más te guste…

4. Examinación erótica

Aquí es para hacer un poco de juego de roles para que derive en una sesión de sexo increíble. Súbete a una mesa resistente (una cama también funciona) y acuéstate boca arriba, doblando las rodillas y agarrándote de los tobillos (si haces yoga, es la postura del bebé feliz). Esta posición abierta y vulnerable se presta a todo tipo de escenarios: ¿una visita al spa con una masajista que te excita tanto que pides un final feliz? ¿un secuestro alienígena con la necesaria sonda anal? No te preocupes si tu idea parece loca o extraña, es una fantasía, ese es el punto. Postdata: La postura funciona mejor si se toman su tiempo para examinarse/masajearse/evaluarse, lo que ayudará a ambos a relajarse y la gratificación tardía siempre hace que las cosas sean más hot.

5. Doblemente emocionante

La doble penetración, simultáneamente por delante y por detrás, generalmente requiere dos penes, sus dos hombres acompañantes, así como largas y tediosas conversaciones que pueden fastidiarte. Sin embargo, la buena noticia es que puedes saltarte todo eso cambiando al tipo no. 2 por un agradable consolador, ya sea que vibre o no. De frente hacia sus pies, monta a tu compañero y toma todo el tiempo que necesites para hacerlo tuyo por detrás. Una vez que todo parezca estar bien allí, desliza tu consolador/vibrador en tu vagina y comienza a mecerte hacia arriba y hacia abajo. Si quieres ir por la trifecta, frota tu clítoris al mismo tiempo y trata de no desmayarte de puro placer.

Texto y fotos: Cosmopolitan.com

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Tags: posiciones sexualesposturassexo anal