Cuando alguien nos gusta, es fácil modificar nuestra verdadera personalidad o decir cosas que en realidad no sentimos con tal de gustarle a esa persona y de parecer más relajadas con el objetivo de que esa persona no se aleje. Pero debes saber que este tipo de comportamientos muchas veces terminan jugando en tu contra porque comunican un mensaje que no refleja tu verdadera forma de ser ni lo que realmente quieres en una relación. Si buscas una relación formal y sana, estas son algunas cosas que es mejor no decir solo por miedo a perder a alguien.
Lo que nunca deberías decirle a un hombre antes de que sea tu novio
“Te voy a esperar el tiempo que sea necesario”
Llevan un tiempo saliendo y no se atreve a dar el paso. Pone mil justificaciones de por medio: “tengo mucho trabajo”, “estoy confundido”, “tengo viajes en puerta”, etc. Donde hay demasiados pretextos, rara vez hay verdadera disposición. No te conformes con menos de lo que deseas solo por miedo a perderlo. Quien te quiere de verdad, busca oportunidades, no excusas. Si una persona necesita meses o incluso años para decidir si quiere una relación seria contigo, esperar indefinidamente te provocará frustración y desgaste emocional. Está bien respetar el ritmo de los demás, pero también es importante respetar el tuyo. No pongas tu vida en pausa mientras alguien decide qué quiere.
“No me importa que solo sea algo casual” (cuando en realidad buscas una relación”
No tienes que aceptar una dinámica sin compromiso y con la que no te sientes cómoda, solo por temor a perder a una persona. Si lo haces, estarás perdiéndote a ti misma en el camino. Si lo que buscas es un noviazgo serio y construir una relación estable, no aceptes migajas ni finjas estar cómoda con un vínculo casual. Escucha tus necesidades y sé honesta contigo misma.
“No necesito etiquetas”
Al decir eso das a entender que no quieres una relación formal. No está mal decirlo, solo si eso refleja realmente tu forma de vivir las relaciones y si es lo que te hace sentirte realmente cómoda. Nunca lo digas solo para parecer casual y relajada cuando lo que realmente buscas es exclusividad.
“Puedes hacer lo que quieras, no soy celosa”
No se trata de ser controladora ni posesiva, sino de no negar emociones que sí existen. Es mucho más sano hablar de los límites y acuerdos que ambos esperan dentro de la relación que fingir una indiferencia que no sientes, pues con el tiempo podrías terminar tolerando situaciones que en realidad sí te lastiman.
“Estoy bien con lo que tú decidas”
No cedas la decisión sobre qué rumbo debe tomar la relación. Recuerda que tus necesidades van primero y no debes cambiarlas por el simple hecho de agradarle a alguien más. Si alguien quiere estar contigo, lo estará porque le gusta cómo eres y está de acuerdo con lo que quieres y necesitas.
Al comenzar una relación, muchas personas intentan decir lo “correcto” para agradar o evitar que la otra persona se aleje. Pero recuerda que para construir un vínculo sano y duradero es esencial que mantengas tu autenticidad intacta y que seas honesta con lo que quieres, con lo que esperas y con aquello que no estás dispuesta a negociar.