Si creías que el alfabeto del placer terminaba en la G, prepárate para la K. Localizado al final del canal vaginal, cerca del cuello uterino, el Punto K es el gran olvidado de la educación sexual tradicional. Pero aquí no somos tradicionales, somos exploradoras. Hoy te traigo el mapa para encontrar este tesoro escondido que promete orgasmos profundos, de esos que te dejan las piernas temblando por horas.
- Localización: Fondo de saco vaginal posterior. El sexólogo Guillermo Vitale lo describe como un área altamente inervada.
- Técnica de estímulo: Requiere penetración profunda o juguetes curvados hacia atrás.
- Beneficio: Estimula el cuello del útero, liberando oxitocina de forma masiva.
Las 3 posiciones maestras para alcanzar el Punto K
- 1. El misionero con elevación. Coloca dos almohadas rígidas bajo tu cadera para elevar la pelvis a un ángulo de 45 grados. Esto acorta el canal vaginal y “expone” el Punto K directamente al roce del glande. Es la posición con más control para un ritmo constante.
- “Perrito” profundo. En lugar de apoyarte en tus manos, baja el pecho hasta que toque la cama (posición de cachorro). Este cambio de eje permite que la gravedad haga su trabajo, permitiendo una entrada mucho más profunda que llega fácilmente al fondo de saco posterior donde se esconde el Punto K.
- La pinza. Acuéstate boca arriba y eleva tus piernas hasta que tus rodillas toquen casi tus hombros, o envuélvelas firmemente alrededor de su cintura. Esta posición “cierra” el ángulo de entrada, forzando al pene a presionar la pared posterior de la vagina en cada movimiento, garantizando el contacto con el Punto K en cada stroke.
Cosmo Tip
Si no aguantas el año, intenta un “Fast” de 30 días. Tu criterio para elegir mejorará un 200%