Si estás buscando nuevas sensaciones en la intimidad con tu pareja, la “posición de tijeras” puede ser una opción interesante para salir de la rutina y experimentar nuevas sensaciones mientras fortalecen su vínculo.
Esta técnica ha ganado popularidad porque permite explorar el placer de una manera distinta, priorizando el contacto cercano y la estimulación compartida, alcanzando orgasmos sin llegar a la penetración.
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¿Cómo es la posición de tijeras?
De acuerdo con expertos, la posición de tijeras consiste en que ambas personas entrelazan sus piernas, permitiendo que sus cuerpos queden frente a frente o ligeramente cruzados, lo que permite un contacto cercano que favorece la fricción y el roce en zonas sensibles y los genitales, lo que puede intensificar las sensaciones y aumentar la conexión física y emocional.
“En esencia, el scissoring se refiere a que las parejas crean sensación frotando y frotando sus genitales juntos”, dice Sarah Tomchesson, educadora sexual y directora de Marketing y Educación en Magic Wand.
Beneficios de la posición de tijeras para aumentar el placer en la intimidad
Uno de los principales atractivos de esta postura es que permite controlar el ritmo de manera compartida, es decir, ambas personas participan activamente en el movimiento, ajustando la presión, la velocidad y el ángulo según lo que resulte más placentero, fomentando también la comunicación de pareja en la intimidad.
Los sexólogos coinciden en que, al estar tan cerca, es más fácil percibir reacciones, respiración y cambios de ritmo, lo que ayuda a sincronizarse y a experimentar el placer de forma más consciente.
Además, el contacto visual que suele acompañar esta posición puede aumentar la intimidad emocional.
Las mejores posiciones con tijeras
La posición de tijeras no es una postura fija, sino una técnica adaptable que permite explorar distintos ángulos y usar apoyo cuando sea necesario, ayuda a cada pareja a encontrar la forma más cómoda y natural según su cuerpo.
“Algunas personas pueden encontrar más cómoda esta técnica con una pareja encima o ajustando el ángulo de las piernas para lograr un contacto más preciso. Como los cuerpos y preferencias varían, es recomendable experimentar y usar apoyo como almohadas, la pared o una silla para mejorar la comodidad y controlar mejor el movimiento”, recomienda Sarah Tomchesson.