¿Por qué no quiero tener intimidad si lo amo de verdad? Por esto lo rechaza tu cuerpo

Una de cada tres mujeres siente rechazo a la intimidad con su pareja pese a estar enamorada, y los especialistas revelan las razones.

¿Por qué no deseo a mi pareja aunque la amo?

¿Por qué no deseo a mi pareja aunque la amo?

Getty Images

Expertos explican que es posible experimentar una fuerte conexión emocional mientras la atracción física disminuye, una situación que suele generar confusión e incluso culpa; sin embargo, la respuesta podría estar menos relacionada con los sentimientos y más con los mensajes que envía el propio cuerpo.

De acuerdo con psicólogos y terapeutas, el deseo sexual no depende únicamente del amor, pues algunos problemas físicos y emocionales, pueden desencadenar que el cuerpo sienta rechazo a la intimidad.

Te podría interesar: Lo que hacen diferente las parejas que casi no discuten ni pelean

¿Por qué no deseo a mi pareja aunque la amo?

En muchos casos, la persona sigue sintiendo amor por su pareja, pero su organismo interpreta que no existen las condiciones necesarias para experimentar el placer.

Anticonceptivos

Los anticonceptivos orales pueden reducir la producción de andrógenos en los ovarios y aumentar los niveles de SHBG, una proteína que disminuye la cantidad de testosterona libre disponible en el organismo, y como consecuencia, algunas mujeres experimentan una reducción del deseo sexual y cambios en la lubricación vaginal.

Estrés crónico

El cortisol elevado puede interferir directamente con las hormonas sexuales, cuando el cuerpo vive durante meses en modo supervivencia, trabajando sin pausa, cuidando de otros y acumulando estrés, prioriza lo esencial y deja el deseo en segundo plano. No es que no quieras: es que tu organismo no está en condiciones de sostenerlo.

pareja cama

¿Por qué no deseo a mi pareja aunque la amo?

Freepik

Antidepresivos

Algunos tratamientos pueden mejorar distintos aspectos de la vida, pero también provocar efectos como la disminución de la libido y el retraso del orgasmo. Muchas personas no son informadas de estos posibles efectos y terminan creyendo erróneamente que el problema es personal.

Postparto

Durante la lactancia, la disminución de estrógenos y el agotamiento físico pueden afectar el deseo sexual, en un contexto de profundos cambios personales, esto puede generar culpa y la sensación de estar fallando en la relación de pareja.

Menopausia

La menopausia no comienza el día en que desaparece la menstruación, puede iniciar años antes, de manera gradual y casi imperceptible, y el deseo sexual disminuye poco a poco, y muchas mujeres interpretan este cambio como un problema de pareja, cuando en realidad podría estar relacionado con las transformaciones hormonales propias de esta etapa.

Escuchar al cuerpo, hablar abiertamente con la pareja y buscar apoyo profesional cuando sea necesario puede ayudar a recuperar el equilibrio entre la conexión emocional y la intimidad física.

Te sugerimos