No es tu imaginación ni que estés viendo demasiadas comedias románticas: en marzo, el deseo de conectar con alguien más aumenta de forma biológica. Con la llegada de la primavera, nuestro cuerpo experimenta un despertar químico que nos predispone a la conquista y al afecto. Si hoy te despertaste con ganas de descargar una dating app o de darle una oportunidad a ese crush, aquí te explicamos por qué tu biología tiene la culpa.
La química de la primavera
Vitamina D al rescate
El aumento de luz solar estimula la producción de serotonina (la hormona de la felicidad) y dopamina, poniéndonos en un estado mucho más receptivo.
El despertar de la testosterona
Tanto en hombres como en mujeres, los niveles hormonales suben con la temperatura, aumentando el deseo físico y la curiosidad social.
Efecto ‘fresh start’
Psicológicamente, marzo se siente como un nuevo comienzo. Tenemos más energía para socializar y menos ganas de quedarnos encerradas viendo nuestra serie favorita.
Aprovecha este “despertar” químico para salir de tu zona de confort, aceptar esa cita o simplemente regalarte un momento de conexión real. Después de todo, si la naturaleza está floreciendo, ¿por qué tú no?