Si tu vida sexual está más fría que el clima o si das más vueltas en la cama que un disco de vinilo, el culpable podría ser el color de tu habitación. Pasamos un tercio de nuestra vida entre esas cuatro paredes, y tu cerebro está absorbiendo vibraciones cromáticas cada segundo. El problema es que nos dejamos llevar por lo que se ve “lindo” en Pinterest sin entender cómo el color hackea nuestras hormonas. Hoy te traigo la guía definitiva para pintar tu santuario según lo que realmente necesites hoy.
Según la psicología del color y estudios de comportamiento en el hogar, esto es lo que tus paredes están haciendo por ti:
- Para noches de fuego. Sorprendentemente, una encuesta realizada por Littlewoods reveló que las parejas con habitaciones en tonos caramelo o café tienen sexo un promedio de 3 veces por semana. Estos tonos evocan calidez, dulzura y confort, lo que relaja las inhibiciones.
- Para dormir como reina. El azul es el color de la melatonina. Según la National Sleep Foundation, las personas que duermen en cuartos azules descansan un promedio de 7 horas y 52 minutos. Reduce el ritmo cardíaco y la presión arterial.
- El error del rojo. Aunque creas que es el color del amor, el rojo es un estimulante de alerta (adrenalina). Pintar todo de rojo aumenta el estrés y puede causar insomnio. Úsalo solo en pequeños acentos si quieres pasión.
- Para la relajación total. El verde conecta con la naturaleza y reduce el cortisol. Es ideal si tu recámara es tu refugio contra el estrés del trabajo.
- Evita el gris y el púrpura. El gris se asocia con la apatía y la tristeza, mientras que el púrpura es demasiado estimulante mentalmente, lo que puede causar sueños vívidos pero agotadores.
Dato Cosmo
Se llama “Cronobiología del Color”. Tus ojos captan la luz incluso cuando están cerrados a través de los párpados. Por eso, el tono de tu habitación influye en tu calidad de descanso incluso mientras ya estás soñando. Tu espacio es la extensión de tu energía.