Durante años, se ha mantenido la creencia de que, para que una mujer sea completamente feliz, debe encontrar a su príncipe azul, casarse y tener hijos; sin embargo, la ciencia sugiere que este modelo tradicional, está lejos de hacer completamente felices a las mujeres.
Diversos estudios sugieren que las mujeres pueden encontrar bienestar y satisfacción al tener más de una pareja, esta idea no responde simplemente a un capricho, sino que algunos investigadores la relacionan con factores evolutivos y sociales que podrían favorecer una red de apoyo más amplia y aportar diversos beneficios emocionales.
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¿Por qué las mujeres deben de tener más de una pareja para ser felices?
El estudio, realizado por los antropólogos evolutivos Monique Borgerhoff Mulder y Cody T. Ross, analiza cómo se relacionan los seres humanos y otros animales, sus hallazgos cuestionan la idea de que tener varias parejas sea algo principalmente masculino y plantean que las mujeres también podrían obtener beneficios de mantener más de un vínculo afectivo, como contar con una mayor red de apoyo y diferentes formas de compañía.
La creencia de que existe una única persona destinada a completar nuestra vida es principalmente una construcción cultural, no una regla científica; sin embargo, la verdadera sorpresa de estas investigaciones, no sería que las mujeres necetans más de una pareja, sino que la felicidad no depende de sólo una persona.
Es decir, construir diferentes vínculos significativos, mantener una vida propia y contar con una red de apoyo pueden ser elementos mucho más relevantes para el bienestar.
¿La monogamia hace infelices a las mujeres?
No necesariamente. La investigación científica no permite afirmar que la poligamia o las relaciones con múltiples parejas sean más saludables para todas las mujeres, lo que sí pone en discusión es la antigua creencia de que una sola persona debe cubrir todas las necesidades emocionales, sociales y afectivas.
En otras palabras: la ciencia no dice que una mujer necesite varias parejas para ser feliz; sugiere que reducir su bienestar a una sola relación sentimental puede ser una visión demasiado limitada de la complejidad de las relaciones humanas.