Seguramente has escuchado hablar del famoso contacto cero. Se trata de una de las estrategias más comunes después de una ruptura amorosa y tiene como objetivo ayudarte a superar una ruptura y recuperar tu bienestar emocional. Mediante esta “regla”, se logra recuperar estabilidad emocional y dejar la dependencia emocional atrás, pues significa comprometerse a limitar cualquier tipo de contacto con la persona en cuestión: no responder mensajes, no stalkear en redes sociales, no reaccionar a sus historias, no preguntar a amigos en común sobre él o ella e ignorar sus llamadas. Se trata de evitar su presencia en tu vida de todas las formas posibles.
Sin embargo, una vez que pasa el tiempo, es normal que surja la duda: ¿cuándo es correcto romper el contacto cero? La respuesta depende de varios factores, todo depende del estado emocional en el que te encuentres y de las razones por las que quieras volver a hablar con esa persona.
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¿Cuándo sí deberías romper el contacto cero?
Ya no sientes impulso por escribirle
Si cada vez que recuerdas a esa persona sientes ansiedad por buscarla, entonces aún no es momento de romper el contacto cero. Si por el contrario, eres capaz de tener una conversación sin que tu estado de ánimo dependa de cómo responda, entonces es una señal de que has recuperado tu estabilidad y puedes tener un acercamiento.
No tienes en mente regresar
Has aceptado que la relación terminó y ya no buscas una segunda oportunidad. Si vuelves a hablar con esa persona, no es porque esperes retomar la relación, sino porque el vínculo ya no ocupa el centro de tu vida. Romper el contacto cero no debería convertirse en una estrategia para recuperar a alguien, pero si tu intención no es esa, entonces puedes acercarte, siempre y cuando ya no estés emocionalmente enganchada con esa persona.
Tienes una razón clara para escribirle
Si tu objetivo de ponerte en contacto es aclarar algún tema específico, devolver una pertenencia, resolver un asunto pendiente o aclarar una situación específica, podría ser un buen momento para retomar el contacto. Pero si el motivo oculto es “porque lo extrañas”, entonces no estás lista para romper el contacto cero.
Ya recuperaste tu rutina
Has vuelto a disfrutar de tus hobbies, amistades y proyectos personales. Cuando tu felicidad ya no depende de esa persona, es mucho más fácil tener una conversación desde la calma y no desde la necesidad
No te preocupa la respuesta
Si aceptas con serenidad un rechazo o cualquier respuesta que puedas recibir, y sabes que eso no rompería tu paz mental, entonces quizá sea momento de decirle adiós al contacto cero. Pero si saber que ya inició otra relación o que siguió adelante podría desestabilizarte emocionalmente, lo más sano es mantener el contacto cero por un tiempo más.
¿Cuándo NO deberías romper el contacto cero?
Si te identificas con alguna de estas situaciones, probablemente todavía no sea el momento de romper el contacto cero
- Lo extrañas constantemente. Si la mayor parte del día piensas en esa persona y sientes la necesidad de saber de ella, probablemente todavía estés atravesando el duelo.
- Quieres retomar la relación. Si escribirle forma parte de un plan para volver, aún no has soltado el vínculo.
- Tu estado de ánimo depende de su respuesta. Si un mensaje puede alegrarte el día o arruinártelo por completo, todavía existe dependencia emocional.
- Revisas obsesivamente sus redes sociales. Vigilar cada publicación o buscar señales sobre su vida sentimental es un aviso de que sigues emocionalmente involucrada con esa persona.
- Fantaseas con recibir un mensaje suyo. Si esperas que aparezca un texto suyo para cambiar la historia, quizá todavía necesitas más tiempo para sanar.