Si estás esperando que la penetración o el miembro de tu pareja te haga ver estrellas, te vas a quedar sentada. El 70% de nosotras necesitamos estimulación directa en el clítoris para llegar al clímax. Pero, ¿y si te dijera que puedes lograrlo sin usar las manos, solo ajustando el movimiento de tus caderas? Se llama la técnica de la “molienda” y es el game changer que necesitabas para dejar de fingir y empezar a disfrutar de verdad.
Guía detallada
La mayoría de las posiciones fallan porque el ángulo del miembro no roza el capuchón del clítoris. La solución, según la educadora sexual Emily Nagoski, es la retroversión pélvica. En lugar de moverte hacia adelante y hacia atrás, intenta mover la pelvis en círculos pequeños y lentos, presionando tu hueso púbico contra el suyo. Esto crea un roce constante y rítmico que estimula la parte externa e interna del clítoris simultáneamente.
Si estás arriba, no subas y bajes; inclínate hacia adelante para que tu clítoris haga contacto con su base y realiza movimientos de “molienda” lateral. Este ajuste cambia el eje de la penetración, permitiendo que las paredes vaginales se estrechen y el roce sea mucho más intenso. El secreto está en la lentitud; entre más lento y controlado sea el movimiento de tu cadera, más fácil será para tu cerebro registrar las sensaciones y acumular la tensión necesaria para un orgasmo explosivo. Tú tienes el volante, solo tienes que aprender a girarlo.
Dato Cosmo
Se llama “Coital Alignment Technique” (CAT). Es la única técnica diseñada específicamente para maximizar el contacto clitoridiano durante el misionero. ¡Es ciencia del placer pura! Aprende a mover tu cuerpo para obtener lo que necesitas y no te conformes con menos.