Vamos a dejar algo claro: tu periodo no es un impedimento para el placer, ¡es un potenciador! La congestión pélvica durante esos días hace que estemos mucho más sensibles y lubricadas. Si él tiene miedo o tú sientes pena por el famoso “beso de payaso”, es hora de que ambos maduren. La sangre no es sucia, es vida y es parte de tu cuerpo. Estos son los trucos para que pierdas el miedo y te atrevas a explorar el placer rojo sin dramas.
- La preparación es clave: Según la sexóloga Dra. Debby Herbenick, una ducha previa juntos puede relajar los nervios y asegurar que el flujo externo sea mínimo, haciendo que la experiencia sea más estética para los principiantes.
- Usa la técnica de la “barrera amigable": Si la sangre les causa un bloqueo visual, el uso de un disco menstrual es el truco maestro. A diferencia del tampón, el disco se coloca en el fórnix vaginal, dejando el canal libre para la penetración o el oral sin que salga ni una gota.
- Enfoque en el clítoris: Recuerda que la mayor parte del placer está afuera. Él puede enfocarse en el capuchón del clítoris con movimientos circulares; la sensibilidad extra de esos días hará que llegues al clímax en tiempo récord.
- El sabor y el hierro: El sabor metálico es normal. Si eso le molesta, pueden usar lubricantes con sabor que no alteren el pH para neutralizar el gusto y hacer la experiencia más sensorial.
- Beneficios médicos: El orgasmo libera endorfinas y oxitocina que actúan como analgésicos naturales, eliminando los cólicos menstruales de forma inmediata. ¡Es medicina pura!
Tip Cosmo
Usa sábanas oscuras o una toalla roja debajo. Eliminar el miedo a “manchar” permite que el cerebro se enfoque 100% en el placer y no en la lavandería. ¡Relájate y goza!