Esto es lo que pasa si no procuras cuidar tus uñas (y no, no es solo algo estético)

Las uñas hablan más de tu salud de lo que imaginas. Ignorarlas, maltratarlas o solo cubrirlas con esmalte puede traer consecuencias que van desde infecciones hasta señales tempranas de desequilibrios internos. Cuidarlas no es vanidad: es autocuidado básico.

uñas manos

Female

russaquarius/Getty Images

1. Se vuelven frágiles y se quiebran constantemente

Cuando las uñas no reciben hidratación ni cuidados, pierden elasticidad. Esto provoca que se rompan, se descamen o se doblen con facilidad.
No es solo genética: la deshidratación, el uso excesivo de geles y acetona sin descanso debilitan su estructura natural.

2. Aumenta el riesgo de infecciones

Uñas descuidadas, con cutículas lastimadas o acumulación de suciedad, se convierten en una puerta de entrada para hongos y bacterias.
Las infecciones ungueales no solo son difíciles de eliminar, también pueden extenderse a la piel y volverse recurrentes si no se tratan a tiempo.

3. Aparecen manchas, cambios de color y textura

Uñas amarillas, con rayas, manchas blancas o superficie irregular pueden indicar:

  • Uso excesivo de esmalte sin base protectora
  • Hongos
  • Deficiencias nutricionales
  • Alteraciones hormonales

Ignorarlas puede retrasar un diagnóstico oportuno.

4. Se dañan las cutículas (y con ellas, la barrera protectora)

Las cutículas no están ahí por estética: protegen la raíz de la uña. Cortarlas en exceso o arrancarlas debilita esa barrera y deja la matriz expuesta a infecciones e inflamación.

5. El crecimiento se vuelve lento y desigual

Cuando no hay circulación adecuada, hidratación o nutrición suficiente, las uñas crecen débiles, onduladas o con irregularidades.
Esto suele reflejar estrés, mala alimentación o sobreexposición a químicos.

6. Pueden reflejar problemas de salud internos

Las uñas son un indicador temprano de:

  • Deficiencia de hierro
  • Falta de proteínas
  • Problemas tiroideos
  • Desbalances hormonales

Descuidarlas es perder una señal que el cuerpo sí está enviando.

7. Se genera dependencia a uñas postizas para “ocultar” el daño

Muchas personas recurren a acrílicos o geles para cubrir uñas debilitadas, pero sin descanso ni tratamiento, el daño se agrava.
Esto crea un círculo: uñas frágiles → uñas postizas → más fragilidad.

8. Afectan tu imagen y tu seguridad

Aunque no lo notemos conscientemente, manos descuidadas transmiten cansancio, estrés o falta de autocuidado. Las uñas limpias y sanas comunican atención personal y bienestar.

Reflexión
Cuidar tus uñas no es un lujo ni un detalle superficial. Es una forma diaria de escuchar a tu cuerpo y proteger una parte que cumple funciones importantes para tu salud.
A veces, el verdadero glow up empieza por lo más pequeño.

Romántica amante de la música y de ayudar a los demás; siendo una voz que busca generar un cambio y devolverle la vida a lo que necesitaba un aire de esperanza...
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