Es fácil entrar en pánico y pensar: "¿Estará pensando en alguien más?”. Pero respira, la mayoría de las veces es todo lo contrario. Cerrar los ojos es una respuesta biológica para evitar la sobrecarga sensorial. Al eliminar el sentido de la vista, el cerebro amplifica el tacto y el oído, permitiendo que la persona se sumerja por completo en las sensaciones físicas que le estás provocando.
El lenguaje de la vulnerabilidad
Más allá de la biología, este gesto es una señal de confianza extrema. En un nivel evolutivo, cerrar los ojos nos pone en una posición vulnerable; hacerlo frente a alguien más indica que esa persona se siente en un espacio seguro contigo. Es su forma de decirte que puede soltar las riendas y simplemente ser.
Tip Pro ¿Cómo usar esto a tu favor?
Si notas que tu pareja suele cerrar los ojos, no trates de forzar el contacto visual constante. En su lugar, potencia sus otros sentidos:
Susurra
Al no verte, su oído está “en alerta”. Un susurro suave o un cambio en el tono de tu respiración tendrá un impacto doble.
Texturas
Aprovecha para variar la presión de tus caricias o usar diferentes texturas (como el roce del pelo o las manos).
Pregunta con suavidad
Si tienes mucha curiosidad, no lo hagas desde la duda, sino desde la exploración: “Me encanta cuando cierras los ojos, ¿qué estás sintiendo justo ahora?”. Esto convierte un momento de introspección en un puente de comunicación.
La próxima vez que suceda, sonríe y aprovecha que tienes su atención sensorial completa.