6 Hábitos saludables de una relación que muchos consideran tóxicos

6 Hábitos saludables de una relación que muchos consideran tóxicos

No todo es como lo dictan las normas sociales...

Hay un chico de nombre John Gottman, quien resulta ser como el Michael Jordan de la investigación en relaciones interpersonales. No sólo ha estudiado las relaciones íntimas durante más de 40 años, sino que prácticamente él inventó el campo.

Aquí 6 hábitos ?tóxicos? en las relaciones que en el fondo son bastante saludables:

1. DEJAR ALGUNOS CONFLICTOS SIN RESOLVER

Lo primero que Gottman dice en casi todos sus libros es lo siguiente: la idea de que las parejas deben comunicarse y resolver todos sus problemas es un mito.

Las parejas exitosas aceptan y entienden que un conflicto es inevitable, siempre habrá ciertas cosas que no les gusten de sus parejas o cosas con las que no estén de acuerdo, ¡pero esto está muy bien! No deberías sentir la necesidad de cambiar a alguien para amarlo.

La realidad es que tratar de resolver un conflicto a veces puede traer más problemas que soluciones. Algunas batallas simplemente no vale la pena lucharlas. Y a veces la estrategia más óptima en una relación es la de “vivir y deja vivir.”

2. ESTAR DISPUESTO A HERIR LOS SENTIMIENTOS DEL OTRO

Cuando la prioridad más alta es siempre hacerse sentir bien como pareja, entonces nadie termina por sentirse bien. Y las relaciones se desmoronan sin siquiera saberlo.

Si te sientes bajoneada y necesitas más tiempo sola, tienes que ser capaz de decirlo sin culparlo y él tiene que ser capaz de escuchar y entenderlo, a pesar de los sentimientos desagradables que esto pueda provocar.

Estas conversaciones son de suma importancia para mantener una relación saludable que satisfaga las necesidades de ambos. Sin ellos, podrían perder la noción del otro.

3. ESTAR DISPUESTO A TERMINAR LA RELACIÓN

Nuestros estándares de lo que “una relación exitosa” implica, están bastante mal. Si una relación termina y alguien no está muerto, entonces lo vemos como un fracaso, independientemente de las circunstancias emocionales o prácticas presentes en la vida de la persona. ¡Y eso está de locos!

Este tipo de idealización irracional lleva a la gente a quedarse con las personas abusivas o negligentes, a renunciar a sus propias necesidades para hacerse los mártires imaginarios y miserables, para suprimir su propio dolor y sufrimiento en pro de mantener una relación “hasta que la muerte los separe”.

A veces, lo único que puede hacer que una relación sea exitosa es ponerle fin a su debido tiempo, antes de que sea demasiado tarde.

“Hasta que la muerte nos separe” suena romántico y todo, pero cuando consideras una relación como algo más importante que tú misma, tus valores, necesidades y todo lo demás en tu vida, creas una dinámica enferma donde no hay rendición de cuentas.

No tienes ninguna razón para trabajar en ti misma y crecer porque tu pareja tiene que estar ahí, no importa lo que pase. Y tu pareja no tiene ninguna razón para trabajar en sí mismo y crecer porque vas a estar ahí, sin importar lo que pase. Al final lleva al estancamiento y el estancamiento es igual a la miseria.

4. SENTIR ATRACCIÓN POR ALGUIEN FUERA DE LA RELACIÓN

Nuestros guiones culturales para el romance incluyen este tipo de tiranía mental, donde cualquier pensamiento ligeramente emocional o sexual que no implique a nuestra pareja se traduce como alta traición. Estar enamorado es como un culto, donde se supone que prefieres beber Kool Aid mezclado con cianuro antes que dejar que tus pensamientos analicen si otras religiones pueden estar en lo correcto también.

Esto desencadena mucha culpa en algunas personas y un montón de celos irracionales en otras. Nuestros guiones culturales nos dicen que una vez que estamos enamorados, es el fin de la historia, no hay más. Y si alguien coquetea con nosotros y lo disfrutamos, o viceversa, entonces hay algo malo en nosotros o en nuestra relación.

¡Pero ni al caso! De hecho, es más saludable experimentar estos sentimientos y luego dejarlos ir. Las personas que suprimen estos impulsos son más propensos a sucumbir finalmente ante ellos, a despertar un día descontentos y frustrados sin ninguna razón aparente, preguntándose ¿en dónde quedó el amor que solían tener?

5. PASAR TIEMPO SEPARADOS

Lo ves todo el tiempo: el chico que tiene novia y deja de hacer ejercicio y salir con sus amigos, o la chica que de repente decide que ama todos los cómics y los videojuegos que a su novio le gustan a pesar de que no sabe siquiera cómo usar el control del Xbox. Todas tenemos esa amiga que misteriosamente dejó de existir tan pronto se metió en una relación. Y es preocupante, no sólo para nosotros sino para ellos.

Cuando te enamoras desarrollamos creencias y deseos irracionales. Uno de estos deseos es permitir que tu vida sean consumida por la persona con la que estás encaprichada.

En ocasiones es importante tomar cierta distancia de tu pareja, hacer valer tu independencia, mantener algunas aficiones o intereses que sean son sólo tuyos. Tener algunos amigos separados. Tomar un viaje ocasional en algún lugar, pero solo. Recuerda lo que te atrajo de tu pareja en primer lugar. Sin este espacio, sin este oxígeno para respirar, el fuego entre los dos morirá y lo que antes eran chispas se convertirá únicamente en fricción.

6. ACEPTAR LOS DEFECTOS DE TU PAREJA

Todas las personas tienen defectos e imperfecciones. Nunca podrás obligar a una persona a cambiar. Por lo tanto: Debes salir con alguien que tenga defectos con los que podrías vivir o incluso aprender a apreciarlos.

La métrica más precisa para tu amor hacia alguien es saber cómo te sientes acerca de sus defectos. Si los aceptas e incluso quieres algunos de ellos y viceversa, bueno, entonces eso es un signo de verdadera intimidad.

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