¿Tu orgasmo dura un suspiro y quieres que sea una sinfonía? Bienvenida al mundo del “Squish”. Esta técnica de compresión rítmica es el secreto mejor guardado de las expertas en placer para no solo llegar al clímax, sino estacionarse en él. Olvida las prisas; hoy te voy a enseñar a “apachurrar” tu camino hacia un orgasmo de más de 30 segundos que te va a dejar viendo estrellas. Literalmente.
Paso para lograr el squish efectivo
1. El “Pre-Heating”
El clítoris no es solo el botón externo; tiene dos “piernas” internas que rodean la vagina. Según la investigadora Odile Fillod, estas estructuras se llenan de sangre durante la excitación. Con un poco de “pre calentamiento”, nos ayudará a que el squish sea un éxito.
2. ¿Cómo se logra?
Justo cuando sientas que estás al 90% de llegar, o sea el punto de no retorno, coloca la base de tu palma sobre el hueso púbico y los dedos envolviendo la zona. Realiza una presión firme hacia adentro. Esta técnica, validada por la educadora sexual Betty Dodson, mantiene las terminaciones nerviosas en un estado de “tensión máxima”, lo que prolonga la descarga eléctrica del orgasmo.
3. El punto del clímax
Una vez que el orgasmo estalla, ¡no sueltes! Aquí es donde ocurre la magia de los 30 segundos. Mantén la presión y realiza pequeños pulsos, como si estuvieras bombeando. Esto obliga a las contracciones uterinas a ser más largas e intensas.
4. Sincronización con la respiración de “fuego”
Para que el squish no se corte, debes evitar la aguantar el aire. Realiza inhalaciones cortas y exhalaciones sonoras. El Dr. Barry Komisaruk, experto en respuestas orgásmicas, afirma que el flujo constante de oxígeno prolonga la actividad en el sistema límbico, permitiendo que el “eco” del orgasmo se sienta por mucho más tiempo.
Cosmo Tip
Si lo haces en pareja, pídele que sea él quien aplique el squish mientras tú te concentras solo en respirar. La presión externa de otra persona suele ser más firme y permite que tú te “abandones” completamente a la sensación.