¿La lencería “usada” excita más a los hombres?

Descubre por qué muchos hombres prefieren verte en una prenda cotidiana “con tu esencia” que en el conjunto de lencería más caro

Brasieres y panties lencería

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A veces nos esforzamos demasiado por comprar el conjunto de lencería más caro, con peluche, transparencia... Ya sabes, muy elaborado, pero la psicología del deseo masculino suele operar bajo el principio de la asociación y el aroma. Una prenda que ya has usado lleva tu firma química, o sea tus feromonas, algo que un encaje recién salido de la tienda no posee.

¿Por qué funciona el morbo de lo “usado”?

El factor de exclusividad

Ver a su pareja en una prenda que solo él conoce o que ha visto en la intimidad de la casa crea un sentimiento de pertenencia y confianza. Además, el aroma de tu piel mezclado con el tejido crea una sensación de intimidad primitiva. Para él, ese olor es un disparador de memoria sexual: su cerebro reconoce que “eres tú” y activa la respuesta de excitación de forma mucho más rápida y visceral que con una prenda neutra. Es la diferencia entre un objeto de exhibición y una persona real.

La comodidad es sexy

Psicológicamente, la lencería ultra producida a veces se percibe como una “armadura” o un disfraz; comunica que la mujer está actuando o esforzándose por ser sexy. Por el contrario, una mujer que se siente cómoda en una playera oversized o unos calcetines altos proyecta una seguridad y una vulnerabilidad que muchos hombres encuentran más excitante porque elimina la presión del desempeño y permite una conexión más auténtica. Es el morbo de lo privado: “así es como solo yo puedo verla”.

Fantasía de “puertas cerradas”

El morbo radica en el contraste entre cómo te ve el mundo y cómo te ve él en la privacidad de su habitación. Saber que él es el único que tiene permiso para verte “desarreglada” genera un sentimiento de posesión saludable y complicidad. Es el recordatorio constante de que hay una versión de ti que nadie más conoce, y esa prenda es el uniforme oficial de ese secreto compartido.

Así que ya sabes, no hay mejor conjunto sexy que ser tú misma.

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