Puede que ya conozcas mil y un posiciones para la intimidad, pero de vez en cuando se empieza a escuchar mucho de ciertas variantes que renueva por completo lo que creías conocer. Ese es el caso de la posición 44, una forma reinventada del tradicional misionero que promete mucho más que placer físico.
¿Qué es la posición 44?
Como tal, la posición número 44 es una variante del clásico misionero, la cual promete ofrecer una experiencia más intensa y profunda. En esta posición, la persona que penetra se pone entre las piernas de su pareja, como en el misionero, pero en cuclillas. Este pequeño cambio permite una penetración más profunda, lo que ayuda a estimular zonas erógenas de manera más efectiva.
Aunque a primera vista podría parecer exigente físicamente, es más accesible de lo que parece si se toma con calma y se prioriza la comodidad. Algo que podría ayudar con la comodidad, es poner una almohada abajo de la cadera para facilitar la penetración y mejorar la sensación.