Si sientes que todo termina antes de que tú siquiera llegues a la mitad, ¡tranquila! No es falta de química, es que su cuerpo necesita aprender a bajarle al ritmo. Para que él dure lo que tú quieras, la clave es hackear sus nervios y enseñarle a disfrutar del camino sin prisas. Aplica los siguientes trucos que son herramientas probadas por la terapia sexual para retrasar la eyaculación y que los dos se queden con ganas de más.
Hacks de resistencia erótica
Técnica stop-start
Este es un entrenamiento de respuesta neurológica. Cuando sientas que él está cerca del clímax, detén la estimulación por 15 segundos. Esto ayuda a que el sistema nervioso se “resetee” y no llegue al punto de no retorno.
Respiración cuadrada
El orgasmo masculino está ligado a la tensión muscular y falta de oxígeno. Al obligarlo a respirar profundamente (inhalar en 4 segundos, exhalar en 4), obligas a su cuerpo a permanecer en el sistema nervioso parasimpático, retrasando la respuesta eyaculatoria.
Presión en la base
Aplicar una presión firme en la base del miembro durante unos segundos cuando la excitación es muy alta ayuda a disminuir el flujo sanguíneo momentáneamente y “enfriar” la sensación de urgencia.
Lo anterior es una habilidad que se entrena en pareja. Usa estos trucos esta noche y convierte tu encuentro en la experiencia épica que ambos merecen.