Si te mueres de curiosidad por la zona anal pero la idea de una penetración completa te causa inseguridad, miedo o simplemente no tienes ni idea, ¡respira! No tienes que ir de 0 a 100 en un segundo. Existe todo un mundo de placer anal externo que puede ser igual o incluso más intenso que el coito tradicional. Se trata de despertar los nervios de la “puerta trasera” de forma segura y relajada. Así es como puedes empezar esta exploración para que pierdas el miedo y ganes mucho placer.
- El “Rimjob” o Anilingus: La estimulación oral de la zona es, según sexólogos, la forma más efectiva de relajar los músculos y enviar señales de placer directo al cerebro sin presión mecánica.
- Masaje perianal con vibración: Usa un vibrador pequeño o una bala en la zona entre la vagina y el ano (periné). La vibración se transmite hacia los nervios internos, generando una sensación de plenitud sin invasión.
- Presión rítmica con los dedos: Usa mucho lubricante y realiza presiones suaves alrededor del esfínter. El ano está lleno de terminaciones nerviosas que responden al tacto ligero y constante.
- La técnica del “borde": Estimula la zona anal mientras tienes un orgasmo clitoridiano. La cercanía de los nervios hará que la sensación se expanda, haciendo que tu clímax sea mucho más profundo y duradero.
Tip Cosmo
El lubricante es OBLIGATORIO, incluso para estimulación externa. La piel de esa zona es muy delicada y cualquier fricción sin ayuda puede causar irritación. ¡Más vale que sobre a que falte!