A veces, la pregunta llega como un susurro en una noche de domingo o como un comentario (no pedido) en la cena familiar: “¿Por qué alguien como tú sigue soltera?”. Aunque la respuesta más válida y sencilla es “porque quiero”, a veces nosotras mismas entramos en un bucle de introspección tratando de descifrar si hay algo en nuestro radar que no está funcionando.
Estar soltera no es un problema que requiere solución, pero si tu deseo es compartir tu vida con alguien y sientes que el destino te está haciendo ghosting, es momento de hacer un “check-up” emocional. Aquí tienes 5 reflexiones para evaluar tu soltería desde el amor propio y la honestidad.
1. ¿Estás buscando a alguien o estás buscando “rellenar un hueco”?
Hay una diferencia abismal entre querer compartir tu felicidad con alguien y necesitar a alguien para ser feliz. Si buscas pareja desde la carencia o el miedo a la soledad, es probable que tus estándares bajen y termines aceptando “migajas” emocionales (breadcrumbing, ¿te suena?).
- Reflexión: ¿Quieres a alguien a tu lado por quién es esa persona, o simplemente porque te urge dejar de estar sola?
2. El síndrome de la “Lista Imposible”
Todas tenemos una lista mental del “hombre ideal”, pero a veces esa lista se vuelve una barrera. Si buscas a alguien que sea CEO, maratonista, chef profesional, que mida 1.90 y que además sea experto en responsabilidad afectiva, podrías estar usando la perfección como un mecanismo de defensa para no dejar entrar a nadie real.
- Reflexión: ¿Tus estándares son altos o son, en realidad, una armadura para evitar la vulnerabilidad de conocer a alguien imperfecto?
3. ¿Tu lenguaje corporal y energía dicen “disponible”?
A veces decimos que queremos una relación, pero nuestro estilo de vida dice lo contrario. Si siempre estás con el celular en la mano, si no sales de tu círculo de tres amigas de toda la vida o si proyectas una energía de “no me hables”, el universo (y los prospectos) recibirán el mensaje.
- Reflexión: ¿Le estás dando espacio físico y mental a una nueva persona, o tu agenda y tu energía están saturadas al 100%?
4. El fantasma del ex (o del “casi-algo”)
No puedes escribir un capítulo nuevo si sigues releyendo el anterior. Si todavía revisas las stories de tu ex o comparas a cada persona nueva con aquel “casi-algo” que te rompió el corazón, no estás soltera de corazón, estás ocupada emocionalmente con un fantasma.
- La reflexión: ¿Realmente has soltado el pasado o estás intentando buscar una versión mejorada de alguien que ya no debe estar en tu vida?
5. ¿Te gusta la persona en la que te conviertes cuando estás en pareja?
A veces, la soltería es el mecanismo de defensa de nuestra psique para protegernos de nosotras mismas. Si en tus relaciones pasadas te olvidaste de tus amigas, dejaste tus hobbies o te convertiste en alguien ansioso, es posible que, inconscientemente, prefieras la soltería para no perder tu identidad.
- La reflexión: ¿Tienes miedo a perderte a ti misma en una relación? Trabajar en tu autonomía te ayudará a entrar en un noviazgo sin desaparecer en el proceso.
Conclusión: Estar soltera es el momento ideal para convertirte en la persona que te gustaría conocer. No te apresures; el amor no es una carrera, es una conexión que ocurre cuando estás lo suficientemente cómoda en tu propia piel como para dejar que alguien más la toque.