Atrévete y ama tu cuerpo como es.
Además fotografiarte desnuda te servirá como inspiración.
Atrévete:
Inspírate en el trabajo de expertos en fotos nudistas, así te percatarás de cuán diversas formas existen. Nota que los fotógrafos usan la luz para crear sombras en algunas áreas e iluminar otras, y presta atención a las poses de las modelos. Esto te ayudará a darte una idea de cómo quieres que sea tu foto.
Limítate al blanco y negro:
Distrae menos que el color y verás menos irregularidades en el tono de la piel.
Logra la iluminación adecuada:
Una luz tenue suavizará cualquier bulto, protuberancia o imperfección en tu piel. Si vas a tomar la foto en una habitación cierra las cortinas o coloca una cortina ligera sobre una lámpara.
Ponte cómoda:
Elige un punto en el que te sientas a gusto, tanto física como mentalmente. Si estás ansiosa o incómoda, lo reflejarás. Pon un poco de música tranquila y tómate una copa de vino para ganar soltura.
Crea una ?línea limpia? al posar:
Si estás parada, junta las piernas, con un pie enfrente del otro. Así no habrá un ?espacio negativo? entre ellas; al estar un poco traslapadas también lucen más delgadas. Si estás recargada, estírate y lleva los brazos sobre la cabeza: esto reducirá los pliegues naturales del cuerpo.
Enfócate en los contornos:
Tu foto no debe perfeccionar cada detalle, se trata de capturar tu forma única, en toda su belleza y posibilidad. Así que, si no quieres mostrar tus bubis o tus partes bajas, cúbrelas. Por ejemplo, acuéstate sobre un lado y pon una pierna sobre la otra o cruza las manos alrededor del pecho.