Es un clásico por una razón: la profundidad y el factor “instinto animal” son inigualables. Pero seamos sinceras, a veces el “perrito” termina siendo una rutina de gimnasio para tus rodillas o simplemente no sientes ese punch de placer que te prometieron. Amiga, el diablo está en los detalles y en los ángulos. Vamos a tunear tu posición favorita para que sea puro fuego.
La terapeuta sexual Dra. Ian Kerner sugiere que pequeños ajustes cambian toda la experiencia:
El ángulo “Lazy Dog”
En lugar de estar en cuatro puntos, baja el pecho hasta la cama. Esto estrecha el canal vaginal y aumenta la fricción, ideal para orgasmos intensos.
El truco de la pierna
Pasa una de tus piernas por fuera de las de él. Esto cambia el eje de entrada y permite que él estimule paredes que normalmente no toca.
Multi-tasking con juguetes
El perrito deja tu clítoris libre. Usa un vibrador de succión mientras están en el acto; es el combo infalible para un orgasmo múltiple.
Apoyo total
Usa almohadas bajo tus rodillas para evitar el dolor y concéntrate solo en sentir.
A veces lo más simple es lo más efectivo si sabes cómo moverte. ¡Pon estos tips a prueba esta noche y cuéntanos la diferencia!