A veces el universo te manda un hombre con un “regalito” tamaño familiar o simplemente tu anatomía es más reservada de lo común. Si sientes que el sexo es una tarea de construcción en lugar de un placer, detente. El dolor NO es normal y no tienes que aguantarlo. Hoy vamos a dominar la geometría del placer para que esa “vagina estrecha” aprenda a disfrutar del tamaño que sea, o simplemente del tuyo, sin dramas.
Posiciones ganadoras
- El factor vaginismo y tensión. La Dra. Jen Gunter explica que muchas veces no es “estrechez”, sino tensión muscular. Los ejercicios de suelo pélvico (Kegels reversos) son vitales para relajar la zona.
- La posición de la cuchara. Al entrar por detrás con ambos de lado, el ángulo de penetración es menos profundo y tú tienes el control del movimiento pélvico.
- La mujer arriba. Es la posición de oro. Tú controlas la profundidad, el ritmo y el ángulo. Si duele, te inclinas hacia adelante para cambiar el punto de presión.
- La técnica del “shallow thrusting”. No todo tiene que ser profundo. El placer real está en el primer tercio de la vagina, donde hay más terminaciones nerviosas.
- Lubricación de grado médico. El uso de lubricantes de silicona o base agua de alta calidad es innegociable. Si hay fricción, hay dolor.
Dato Cosmo
El 75% de las mujeres con dolor durante la penetración mejoran drásticamente simplemente cambiando el ángulo de la pelvis con una almohada. Si no te sientes cómoda, no es tu cuerpo el que está mal, es que aún no has encontrado el ángulo correcto para tu placer.