Un orgasmo de cuerpo entero es aquel en el que el placer se siente en todo el cuerpo al mismo tiempo: el corazón late rápido, los músculos se contraen y las sensaciones llegan en oleadas intensas.
Si has experimentado temblores, tensión y una sensación envolvente durante el clímax, probablemente viviste este tipo de orgasmo más profundo y poderoso, pero si no te ha pasado, no te preocupes, es posible experimentarlo te vamos a decir cómo conseguirlo.
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¿Cómo se siente un orgasmo de cuerpo entero?
Un orgasmo de cuerpo completo no depende solo del cuerpo, también implica una fuerte conexión entre mente y cuerpo, además de la conexión con tu pareja, pues es un tipo de clímax requiere relajación, apertura y un alto nivel de vulnerabilidad para que el placer pueda intensificarse y expandirse.
Quienes lo han experimentado, describen la forma en cómo comienza, la que experimentan durante su duración y cómo termina:
- El placer comienza en una zona erógena y se expande gradualmente
- La respiración se vuelve más profunda y rítmica
- Los músculos del abdomen, espalda y piernas se contraen de forma involuntaria
- Aparece una sensación de calor o cosquilleo que recorre el cuerpo
- El clímax dura más tiempo y se experimenta en “olas”
¿Cómo conseguir un orgasmo de cuerpo entero?
De acuerdo con los especialistas en sexología, el orgasmo de cuerpo comienza en la mente, es importante crear el ambiente, reducir distracciones y tomarse tiempo para que el placer se acumule sin prisa.
Estos son algunos de los pasos básicos que pueden ayudarte a experimentar uno de los orgasmos más intensos y placenteros:
Respira de forma consciente
La respiración lenta y profunda, llevando el aire al abdomen, ayuda a aumentar la sensibilidad corporal y a distribuir la tensión de una forma muy placentera hacia todo el cuerpo.
Activa todo el cuerpo
En lugar de centrarte en un solo punto, incluye cuello, espalda baja, muslos y caderas, ya que el objetivo es “despertar” múltiples zonas a la vez para que el placer no se centre solo en una zona.
Construye el placer de forma lenta
Evita ir directo al clímax, es importante mantener un ritmo suave, luego detente, y vuelve a empezar, esta técnica permite que la sensación se acumule para luego liberarse y explotar de placer.
No te apresures al final
Cuando sientas que estás cerca de llegar al clímax, reduce el ritmo unos segundos y vuelve a subirlo, esto puede transformar un orgasmo localizado en uno más intenso y extendido.
El orgasmo de cuerpo entero no depende solo de la estimulación, sino de permitir que el placer suba lentamente sin cortarlo, y cuanto más prolongada sea la acumulación, más probable es que el clímax se sienta en todo el cuerpo de una forma intensa y envolvente.