En el 2024, LELO, la empresa sueca que fabrica juguetes sexuales y productos de masaje, reveló cuáles serán algunas de las tendencias sexuales futuristas, tomando en cuenta el avance tecnológico, los cambios sociales y el deterioro ambiental. Hicieron principal mención en la disminución del sexo físico y el aumento en el sexo virtual, así como en los robots, los cuales jugarán una parte importante de nuestro desarrollo sexual y emocional.
Y es que, sobre estos últimos, imagina llegar a casa y encontrarte con alguien que conoce exactamente qué te gusta, recuerda tus conversaciones, sabe cuándo necesitas espacio, reconoce tu estado de ánimo y ha aprendido, interacción tras interacción, cómo hacerte sentir deseada. Algo así como ChatGPT, pero con “cuerpo físico”. Solo existe un pequeño detalle: no es humano.
Durante décadas, tener relaciones románticas o sexuales con robots pertenecía exclusivamente a películas y series, pero la realidad ya no está tan alejada de la ciencia ficción. Actualmente ya podemos mantener conversaciones personalizadas con sistemas operativos y chatbots. Entonces, si la tecnología continúa avanzando, ¿cómo podría ser la intimidad entre humanos y robots dentro de algunas décadas? Le preguntamos a la inteligencia artificial que imaginara ese futuro y el resultado va muchísimo más allá del sexo.
Así será la intimidad con robots en el futuro según la IA
Los robots podrían aprender qué te gusta
Los primeros robots diseñados para la intimidad han sido bastante más robot que lover. Pero dentro de algunos años, estas tecnologías podrían ser capaces de aprender de interacciones previas, es decir, podrían personalizar su sistema de acuerdo a tus gustos sexuales para crear una experiencia que puede sentirse cada vez más individualizada. El sistema podría recordar preferencias, conversaciones anteriores, límites expresados por el usuario o determinadas formas de interacción.
La intimidad podría empezar muchísimo antes de llegar a la cama
Los robots no se limitará únicamente a la parte física, sino también a la emocional. Un artículo de 2026 habló sobre el concepto intimacy by design para describir sistemas diseñados con respuestas románticas y sexuales que tienen como objetivo hacer que el usuario desarrolle intimidad y conexión emocional con el robot. Es decir, podrías tener una conversación muy interesante durante la cena con él, contarle tus problemas o incluso sentir que estás pasando el rato con un buen amigo. Esto puede generar que sientas una conexión mucho antes de tener intimidad física.
Podrían ser completamente personalizables
¿Cómo quieres que sea tu pareja sexual? ¿Tímida? ¿Aventurera? ¿Romántica? ¿Misteriosa? Estos compañeros de IA podrían permitir que los personalices a tu antojo, es decir, elegir cuáles son sus rasgos de personalidad o incluso sus características físicas, lo que podría favorecer tus experiencias sexuales.
El robot podría saber cuándo quieres cercanía sin que tengas que decirlo
Es posible que estas tecnologías incluyan sistemas diseñados para la intimidad con los que serán capaces de detectar tus necesidades, esto con el objetivo de interpretar mejor su entorno y responder a lo que el usuario quiere con mayor exactitud.
Los robots podrían identificar patrones y responder de manera convincente sin experimentar deseo, atracción o enamoramiento.
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