Poner límites en la intimidad es un derecho, no una descortesía. Aquí cómo hacerlo de forma clara y directa cuando algo no te gusta, te incomoda o simplemente no quieres continuar.
Poner límites no espanta a los hombres correctos. Al contrario. Aquí lo que realmente piensan sobre las mujeres que saben decir que no, y por qué las respetan más.