¿Por qué nos da miedo pedir lo que nos gusta en la cama?

Descubre cómo romper la barrera del silencio erótico y por qué tu placer es tu responsabilidad y derecho.

consejos-sexuales-para-seducir-a-un-hombre.jpg

¿Por qué nos da miedo pedir lo que nos gusta en la cama?

Getty Images

Puedes ser una jefa en la oficina, manejar un equipo de veinte personas y decidir el futuro de tu empresa, pero cuando se trata de decir “un poco más a la izquierda”, de repente te vuelves muda. ¿Por qué nos cuesta tanto pedir lo que nos hace vibrar? Spoiler: no es falta de confianza, es un condicionamiento social que nos enseñó a ser “atentas” antes que “satisfechas”. Hoy vamos a romper ese silencio de una vez por todas para que tu próxima sesión sea exactamente como la soñaste.

  • El miedo al juicio. Según la sexóloga Dra. Logan Levkoff, las mujeres temen ser juzgadas como “demasiado experimentadas” o “exigentes” si dan instrucciones precisas. Es el viejo estigma que sigue operando en nuestro inconsciente.
  • La trampa del “altruismo sexual”. Priorizamos el orgasmo de él para que se sienta “exitoso”. La psicología lo llama complacencia erótica, y es la vía más rápida para que el sexo se vuelva una tarea aburrida.
  • Falta de vocabulario erótico. Muchas veces no pedimos porque no sabemos cómo nombrar lo que sentimos. El Dr. Ian Kerner sugiere empezar con “Dirty Talk” suave para entrenar la voz antes de pasar a las peticiones técnicas.
  • Miedo a herir el ego de él. Creemos que dar una instrucción es una crítica a su desempeño. Error: los hombres que realmente quieren dar placer agradecen un mapa claro; les quita la presión de tener que adivinar.
mujer seduciendo hombre

No es falta de confianza, es un condicionamiento social que nos enseñó a ser “atentas” antes que “satisfechas”.

Getty Images

¿Cómo empezar a comunicar lo que deseas?

La clave es la comunicación positiva y oportuna. Olvida los reclamos y apuesta por el refuerzo: según la sexóloga Dra. Emily Nagoski, el cerebro responde mucho mejor a un “Me encanta cuando haces X, ¿puedes hacerlo más lento?” que a un “No me gusta cómo lo haces”.

Cosmo Tip

Prueba la Técnica del Sándwich: empieza con un cumplido, suelta tu petición técnica y cierra con una promesa de placer. No esperes al momento del clímax para dar tu primera instrucción; aprovecha el foreplay o incluso una charla casual tomando vino para decir: “Estuve pensando en lo que me hiciste el otro día y me gustaría que hoy probáramos este ángulo”.

Te sugerimos