Cariño, cálmate, te juro que no es porque no estés “sexy”. Nos han vendido la idea de que los hombres son máquinas que terminan en 5 minutos y siempre están listos. Por eso, cuando te topas con uno que simplemente no llega al final, entras en pánico. Spoiler: 9 de cada 10 veces, no tiene nada que ver contigo. La anorgasmia masculina es un tabú que necesitamos romper para que dejes de tomarte personal algo que es puramente biológico o mental.
De acuerdo con la Asociación Americana de Urología, estas son las causas más comunes:
- Efecto de medicamentos: Los antidepresivos (ISRS) y algunos fármacos para la presión arterial son los culpables número uno. Retrasan la respuesta nerviosa de forma drástica.
- Consumo de alcohol o sustancias: El alcohol es un depresor del sistema nervioso. Puede que tenga el deseo, pero el “cableado” no envía la señal final.
- El “síndrome de la muerte": Ocurre cuando un hombre se masturba con un agarre demasiado fuerte o presión excesiva. Al llegar a la vagina, que es suave y cálida, la estimulación le parece insuficiente
- Ansiedad de desempeño: Irónicamente, el miedo a terminar demasiado rápido hace que se sobre-concentren, bloqueando el reflejo eyaculatorio. Según el sexólogo Ian Kerner, el cerebro apaga el placer para enfocarse en la “tarea”.
- Baja testosterona: Si sus niveles hormonales están por los suelos, el impulso neurológico para el clímax se debilita.
Dato Cosmo
Se llama eyaculación retardada. A diferencia de la precoz, esta suele causar mucha más angustia en ellos porque sienten que “fallan” como hombres. ¡La paciencia es tu mejor herramienta aquí! Quítale la presión al final y disfruta la conexión, porque una experta en la materia sabe que la intimidad es exitosa cuando hay comunicación y placer.