Ya sé… parece el título de una tragedia romántica, pero para muchas parejas es el milagro que estaban esperando. El sleep divorce, o divorcio de sueño, no tiene nada que ver con falta de amor y tiene todo que ver con la salud mental. El descanso es un lujo y sacrificar el sueño por “normas sociales” de pareja está quedando en el pasado. ¿Realmente es mejor dormir abrazados y despertar de malas, o dormir separados y amarse al desayuno?
Por qué las parejas lo están intentando
Mejor humor = Menos peleas
Un estudio de la Universidad de California, Berkeley, reveló que tras una noche de mal sueño causada por los movimientos o ruidos de la pareja, las personas muestran una menor capacidad de empatía y son más propensas a los conflictos innecesarios. El 90% de las discusiones tontas nacen del cansancio.
El factor extrañar
No verse durante 8 horas genera una pequeña chispa de “reencuentro” por la mañana que mantiene vivo el deseo.
Espacio personal
Reclamar tu propia cama es un acto de amor propio que mejora tu relación con el entorno. Según el Dr. Neil Stanley, uno de los mayores expertos en sueño del Reino Unido, dormir en pareja puede provocar hasta un 50% más de interrupciones durante la noche.
“El sueño es la cosa más egoísta que puedes hacer. No puedes compartirlo con nadie. Si duermes mal, tu relación sufrirá las consecuencias al día siguiente”, afirma Stanley.
El ‘sleep divorce’ no se trata de construir muros, sino de establecer límites sanos que protejan tu salud mental y la de tu pareja.