Durante años, se ha tenido la idea de que las mujeres solo pueden llegar al orgasmo a través de la estimulación de sus genitales; sin embargo, con el tiempo se ha demostrado que el cuerpo femenino tiene diversas zonas sensibles, y en especial los senos.
Especialistas en sexualidad aseguran que los senos, y en particular los pezones, también pueden desencadenar una respuesta orgásmica intensa, sin la necesidad del contacto genital, gracias a sus terminaciones nerviosas.
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¿Cómo es un orgasmo de senos?
El orgasmo de senos comienza en los pezones, ya que sus terminaciones nerviosas los vuelve sensibles y al ser estimulados, puede generar un placer intenso que te lleva poco a poco al orgasmo.
La sensación de placer comienza en los pezones y el pecho, y esa sensación se expande al resto del cuerpo sin necesidad de estimular los genitales, se suele describir como una oleada progresiva que comienza con hipersensibilidad, seguida de contracciones y una liberación intensa.
¿Cómo tener un orgasmo de senos?
La práctica mejora la experiencia y el uso de aceite de masaje puede hacerla más placentera, ya que sus aromas y sabores ayudan a intensificar la estimulación y el disfrute de ambos.
Sin embargo, esta pequeña guía paso a paso para estimular los senos, puede ayudarte a tener un orgasmo intenso e inolvidable, así que no dudes en compartirla con tu pareja para que la ponga en práctica:
- Comienza con caricias suaves usando las yemas de los dedos, recorriendo desde el cuello hacia el escote y luego por los laterales de los senos para aumentar la sensibilidad de forma gradual.
- Con las manos con aceite, masajea suavemente el interior de los pechos, desliza los pulgares por las areolas y añade ligeros tirones delicados para intensificar la estimulación.
- Usa la lengua para estimular areolas y pezones con movimientos alternados entre suaves e intensos, mientras continúas masajeando los senos para aumentar el placer.
- Añade pequeños mordiscos, succión y lamidas en los pezones y el resto de los senos, aumentando gradualmente el ritmo y la intensidad para potenciar la estimulación.
El objetivo no debe ser forzar el orgasmo, sino disfrutar el proceso con calma; al relajarse y concentrarse en el placer, aumenta la sensibilidad y la experiencia se vuelve más intensa, tal vez no obtengas el orgasmo a la primera, pero la experiencia será maravillosa y cuando menos lo esperes, esa oleada de placer se producirá.