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6 Razones para no ser adicta a los ?likes?

¿Cuál es tu número? Te contamos la verdad detrás de nuestra adicción a la validación social

Acéptalo ¿cua?ntas horas has pasado esperando a recibir likes de tus fotos de Snapchat o Instagram? Para Essena O?Neill, modelo de Instagram de 19 an?os con poco ma?s de medio millo?n de seguidores, eran demasiadas.

El oton?o pasado llego? a los encabezados por borrar miles de fotos, renunciar a la plataforma social y compartir sus problemas por ser ?adicta a las redes sociales, a la aprobacio?n y a un estatus?. Exigi?a una plataforma en la que los likes y las reproducciones no fueran visibles.

?Nunca ma?s volvere? a dejar que un nu?mero me defina. Me senti?a sofocada?, dijo. Otras personas se podi?an relacionar con esto. En marzo, la revista Time la nombro? una de las personas ma?s influyentes en Internet, con celebs como Kim y Kanye, por quitar su presencia (desde que regreso? a Instagram, sus publicaciones son perfectamente francas: ?No hay nada zen cuando intentas verte zen…? o ?me pagaron por tomarme esta foto?).

1. OBSESIO?N POR GUSTAR

?No diri?a que calcular mis likes ?me sofocaba?, pero me afecto? mentalmente?, dice Essena. ?Hace unos meses pase? un di?a con mi perro en la playa, donde tome? una foto de e?l corriendo hacia el horizonte, esperando miles de reacciones. En vez de eso, recibi? un emoji de un grillo y cuatro miserables likes, y uno era de mi veterinario. Entre? a un ciclo de penas. Negacio?n: es porque la publique? a una hora difi?cil. Enojo: ¿que? les sucede a mis estu?pidos amigos? Yo les di like a sus fotos. Depresio?n: tal vez estas ima?genes no eran tan increi?bles como pensaba. Por fortuna, despue?s llego? la aceptacio?n: me da igual. Este di?a fue inolvidable, con o sin likes. La cuestio?n es que muchas mujeres se enfocan en los sentimientos negativos y no salen de esa zona?.

?Algunas personas se preguntan: ?Si tuve una experiencia y a mucha gente no le gusto?, ¿au?n asi? me diverti????, dice Pamela Rutledge, directora del Media Psychology Research Center. ?Ma?s mujeres que nunca se esta?n basando en las redes sociales para darle significado a sus vidas, a sus sentimientos y para elevar su autoestima?.

2. ¿DEMASIADO TIEMPO?

Segu?n una encuesta de Global WebIndex, de 50 mil usuarias de Internet alrededor del mundo, el an?o pasado la persona promedio paso? 109 minutos al di?a en redes sociales, incluyendo Facebook, Twitter, Instagram y redes de mensajeri?a. Y de acuerdo con Snapchat, sus 100 millones de usuarios tuvieron un promedio de 25 a 30 minutos al di?a en su app. Parte de este tiempo lo destinamos a ver lo que nuestros amigos hacen, pero un gran componente de la validacio?n que recibimos es de los likes y reproducciones y podemos sentir vergu?enza cuando no los tenemos.

Una buena pregunta que puedes hacerte acerca de tus publicaciones en tu red favorita es: si no hubiera likes o reproducciones, ¿au?n asi? la usari?a?

3. ADICCIO?N VIRTUAL

Los likes son gratis, ra?pidos y legales. ?Recibes una droga emocional cuando tu publicacio?n alcanza una respuesta de tu audiencia, asi? que sigues busca?ndola cada vez que puedes, y nunca te sientes satisfecha porque siempre querra?s ma?s?, dice Susan Krauss Whitbourne, profesora de psicologi?a de la Universidad de Massachusetts.

?Cuando recibo un like me emociono. Es como si otras personas estuvieran diciendo que soy divertida o bonita?, dice Lynne J., 27, consultora. ?Hace poco, subi? una foto a Facebook con mi esposo durante nuestras vacaciones, y recibi? 105 likes. Estaba tan emocionada. Revisaba mis notificaciones a cada rato, tal vez como 60 veces al di?a, para ver co?mo iba mi conteo?.

En una e?poca en la que la mayori?a estamos construyendo nuestras marcas en las redes sociales, las apuestas son mayores que nunca.

?Hay muchi?sima presio?n por acumular likes porque me siguen miles de personas en Instagram?, dice Tania P., 31, foto?grafa de Los A?ngeles. ?Si solamente recibo unos cuantos, es vergonzoso, porque quiero ganarme el respeto de mis colegas. Cualquier nu?mero menor a 20 me deprime y me hace pensar en borrar un post para que nadie vea mi cifra?.

Parte de esa necesidad es neuroqui?mica. ?Cuando recibes un like y sientes esa conectividad social, se libera oxitocina, que desencadena la produccio?n de serotonina, y una reaccio?n en cadena en el sistema de
circuitos de recompensas del cuerpo?, dice Rutledge. ?Esa sensacio?n nos motiva arepetirlaaccio?n?.

Puede que cada vez nos encontremos buscando ma?s y ma?s esto porque no recibimos ese tipo de satisfaccio?n en nuestra vida cotidiana. ?Como pasamos la mayori?a de nuestro tiempo online, no recibimos refuerzos positivos de las expresiones faciales, abrazos y otras sen?ales no verbales, asi? que vamos en busca de los ?me gusta??, dice Larry Rosen, profesor de psicologi?a de la Universidad Estatal de California.

4. GENERACIO?N ?ME GUSTA?

Los millennials podemos tener una adiccio?n a los likes por lo mucho que amamos medir las cosas. Fuimos criados ?con positividad y una constante retroalimentacio?n.

Todo se mide y se apremia, y los likes son una unidad ra?pida y concreta de medicio?n?, dice Jane Buckingham, fundadora y CEO de Trendera, una firma de la ciudad de Nueva York. ?Los millennials no so?lo quieren sobresalir?, an?ade. ?Quieren pruebas de que son sobresalientes?.

Adema?s, en Facebook repartimos ma?s likes que cualquier otro tipo de usuario (52% de las personas nacidas en los 90 lo dan varias veces al di?a, 45% de los nacidos en los 80, comparado con 24% de los baby boomers).

Puede que estemos en espera de un like reci?proco y que nos sintamos rechazados o resentidos cuando no se materializan esas esperanzas.

Incluso cuando consideras los likes de tres cifras en la cuenta de Holy Grail, alcanzarlos no te ayudara? en nada. ?Las personas que sufren de baja autoestima pueden continuar su bu?squeda de valoracio?n, prestando ma?s atencio?n a sus publicaciones con menos likes que a otras, ya que a pesar de su necesidad por un feedback positivo, tienen el ha?bito de confirmar la proyeccio?n negativa de si? mismos?, dice Rutledge.

Pero un ?me gusta? no es una verdadera muestra de apoyo. La investigacio?n de Rosen demuestra que la empati?a de la vida real es seis veces ma?s importante que la virtual para hacer sentir a alguien protegido y cuidado. La emocio?n de recibir likes tiene poca duracio?n.

5. TODO CON MEDIDA

Entonces ¿co?mo sabes si esta?s enfoca?ndote demasiado en tus nu?meros? Se? cautelosa.

?Si tu umbral para un nu?mero aceptable de likes empieza a escalar para que alcances cierto nivel de satisfaccio?n o si revisas compulsivamente us notificaciones?, dice Whitbourne. ?Esto sugiere un comportamiento adictivo?.

6. CAMBIAR HA?BITOS

Para dejar de rastrear tus likes puedes instalar la app Facebook Demtricator, que simplemente los quita.

Publique? un arti?culo que escribi? y del que estaba muy orgullosa, y cuando lo volvi? a ver, no deci?a ?a 32 personas les gusto? esto?, so?lo deci?a ?a la gente le gusto? esto?.

Abri? Facebook un par de veces ma?s durante el di?a, pero sin una actualizacio?n de mi progreso, y como no era tan satisfactorio, deje? de revisarlo. El nu?mero de personas que comento? en mi publicacio?n tambie?n fue borrado.

En el caso de Instagram decidi? probar el consejo de Rosen: despue?s de postear algo, procura pasar 15 minutos sin abrir la app, revi?sala durante un minuto, y vuelve a poner el crono?metro otros 15 minutos.

Cada di?a le aumentaba cinco minutos. Por dos di?as, le quite? las notificaciones a mi celular y solamente publicaba fotografi?as cuando sabi?a que hari?a algo que me alejari?a de mi tele?fono por varias horas.

Fue mucho ma?s emocionante observar un monto?n de likes acumulados, que ver co?mo suben lentamente.

En definitiva ya no me importaba tanto. Y comence? a sentir que estaba publicando cosas para compartir momentos, y no evaluando que? tan buenos habi?an sido esos instantes con base en las opiniones de la dema?s gente.

Despue?s de todo, las mejores conexiones son con las personas que verdaderamente te quieren y no los que u?nicamente te dan like. Asi? que ahora, si me disculpan, tengo que ir a la playa a pasear a mi perro.

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