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¿Se puede prevenir el cáncer de mama?

Estudios recientes parecen demostrar que el riesgo de padecer esta enfermedad se puede reducir.

El cáncer de mama es una enfermedad en la que se forman células malignas/cancerígenas en los tejidos del seno; éstas pueden crecer penetrando los tejidos circundantes y pueden propagarse a otras áreas del cuerpo.

La enfermedad ocurre casi exclusivamente en las mujeres, pero los hombres también la pueden padecer.

Aunque el cáncer de mama no se puede prevenir, se pueden detectar los factores de riesgo para evitarlo.

Un factor de riesgo es todo aquello que afecta la probabilidad de que se padezca una enfermedad. Sin embargo, los factores de riesgo no lo indican todo.

Si se tiene uno, o hasta varios factores de riesgo, no necesariamente significa que se padecerá la enfermedad.

Existen 3 tipos de factores de riesgo:

1. Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Envejecimiento: El riesgo se incrementa conforme aumenta la edad.
  • Factores de riesgo genéticos: Aproximadamente del 5% al 10% de los casos son hereditarios.
  • Antecedentes familiares de cáncer de seno: El riesgo es mayor entre las mujeres cuyos parientes consanguíneos cercanos padecieron esta enfermedad.
  • Antecedentes personales de cáncer de seno: Una mujer con cáncer en un seno tiene un mayor riesgo de padecer un nuevo cáncer en el otro seno o en otra parte del mismo seno.
  • Raza y origen étnico: Las mujeres de raza blanca tienen una probabilidad ligeramente mayor de padecer cáncer de seno que las mujeres de raza negra.
  • Tejido mamario denso: Una mujer tiene senos densos cuando tiene más tejido glandular y fibroso y menos tejido adiposo. Las mujeres cuyos senos aparecen densos en los mamogramas tienen un riesgo de padecer cáncer de seno de 1.2 a 2 veces mayor que las mujeres con una densidad promedio en sus senos.
  • Períodos menstruales: Las mujeres que han tenido más ciclos menstruales debido a que comenzaron a menstruar temprano (antes de los 12 años) y/o que experimentaron tarde la menopausia (después de los 55 años) tienen un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer de seno.

2. Factores de riesgo relacionados con el estilo de vida:

  • Tener hijos: Las mujeres que no han tenido hijos o aquellas que tuvieron su primer hijo después de los 30 años tienen en general un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer de seno.
  • Control de la natalidad: Los estudios han reportado que las mujeres que usan anticonceptivos orales tienen un riesgo ligeramente mayor de tener cáncer de seno que aquellas mujeres que nunca los han usado.
  • Consumo de bebidas alcohólicas: El riesgo aumenta con la cantidad de alcohol consumido.
  • Sobrepeso u obesidad: El sobrepeso o la obesidad después de la menopausia aumentan el riesgo de cáncer de seno.
  • Actividad física: La actividad física en forma de ejercicio reduce el riesgo de cáncer de seno.

3. Factores de riesgo no definidos:

  • Alimentación y consumo de vitaminas: Un reciente estudio encontró que existe un mayor riesgo de cáncer de seno en las mujeres que comen más carne roja.
  • Químicos en el ambiente: Las sustancias encontradas en algunos plásticos, ciertos cosméticos y productos del cuidado personal y pesticidas) parecen tener propiedades que aumentan el riesgos de desarrollar cáncer.
  • Humo del tabaco: Fumar excesivamente por un tiempo prolongado esta? asociado a un mayor riesgo de cáncer de seno.

Algunos factores tienen más influencia sobre el riesgo que otros, y el riesgo de cáncer de seno cambia con el transcurso del tiempo debido a factores como el envejecimiento o cambios en el estilo de vida.

Aunque no se pueda prevenir, parecer ser que el riesgo de padecer cáncer de mama se puede disminuir realizando una actividad física de forma constante, reduciendo la cantidad del peso que aumente durante toda su vida, limitando o eliminando el consumo de bebidas que contengan alcohol.

Si existe una historia familiar de cáncer de mama es conveniente que se pida una valoración genética, en donde se realiza una historia familiar para conocer el número de familiares afectados, la edad en la que fueron diagnosticados del tumor maligno y el grado de consanguineidad.

Esto permitirá determinar si se asocia con una mutación genética (BRAC1, BRAC2).

No dejes de visitar al especialista para poder reducir los factores de riesgo, #CuídateConCosmo.

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