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¿Por qué los cuerpos de las mujeres están colapsando en ansiedad?

Sarah* se sienta en el consultorio de una de las mejores dermatólogas de la zona. Hay granitos rojos en su barbilla que llegan hasta la mejilla derecha. Manipula su pelo castaño con ansiedad. Solía tener mucho más, ahora tiene el cuero cabelludo reseco donde solía brotar. Alguien en la recepción llama su nombre. Una mujer con una bata blanca y una tableta le avisa que el psicodermatólogo la atenderá.

Como probablemente ya lo sabes, algo extraño ocurre en las mentes de las millennials. Se la pasan corriendo en la ciudad y siempre parecen estar estresadas. Pérdida de cabello, granitos, acné cístico, dermatitis, o brotes eczematosos en sus cuerpos –o incluso en sus rostros– han pasado de sutiles a permanentes en pocos años. Y no solo les cuesta mantenerse al tanto de los nuevos productos diseñados para ayudar a solucionar el problema (estamos hablando de las ampolletas para manchas, limpiadores de enrojecimientos y exfoliantes que estimulan el crecimiento de los folículos) sino que también un creciente número de clínicas médicas añaden a su catálogo a los psicodermatólogos especializados en tratar las causas y los efectos psicológicos de la ansiedad en la piel y los problemas de cueros cabelludos junto con los problemas físicos. Ellos le dan una cobertura de 360o a estos problemas que están creciendo.

Pero ¿por qué una generación donde están los mayores consumidores y expertos
en la piel que hayan existido tienen sus metas de belleza tan obstaculizadas por brotes, sarpullidos y problemas foliculares? Y más importante, ¿qué se puede hacer para solucionarlos? Urgen prontas respuestas a tan inquietantes y tormentosas dudas.

INSTA-DISMORFIA

Alexia Inge sabe unas cuantas cosas respecto a lo que afecta a los hombres y a las mujeres. Como cofundadora de Cult Beauty (el imperio online de belleza), ha analizado a muchos veinteañeros y treitañeros para descubrir que, básicamente, están ansiosos.

“Preguntas respecto al acné adulto constituyen el 35% de los problemas de cuidado de la piel”, dice. “¿Por qué las mujeres comienzan a perder el pelo? Es la búsqueda más frecuente y creciente en su sitio, me dice, mientras que las ventas en los tratamientos de cuero cabelludo y pelo han aumentado 250% en un año.

Y de acuerdo con un estudio reciente de Mintel, † los millennials reportaron casi el doble de los problemas de acné, manchas, alergias y eczema comparándolos con el resto de la población”.

Nos exponemos todo el tiempo a grandes preocupaciones profesionales, personales y del mundo en general, lo que quizá ocasione una piel opaca y fatigada. Pero es el estrés y la ansiedad el que puede derrumbar tu salud (y por lo tanto, tu apariencia).

Así lo afirma la Dra. Alia Ahmed de la clínica Eudelo en Londres. Es una doctora especializada en psicodermatología, y el aumento de mujeres jóvenes haciendo fila en su consultorio se convierte en normal.

“La presión social implacable por tenerlo todo y la concepción general de ‘imperfecciones’ son una amenaza real para la salud emocional y física de los millennials”, me dice. Una dieta fija de redes sociales ocasiona que queramos alcanzar expectativas irreales de la vida, el amor, nuestra apariencia y lo demás.

“Mis pacientes jóvenes frecuentemente no se dan cuenta de lo abrumadas que están. Adoptaron un estado de estrés y ansiedad crónico hasta el punto en que se siente ‘normal’, pero su apariencia y problemas de la piel son maneras del cuerpo de comunicarles que no están bien”, dice la Dra. Ahmed. Esto crea la tormenta perfecta en el corazón de los problemas como el acné y la rosácea, así como las aparentes condiciones dermatológicas que llevan las pacientes de Ahmed a su consultorio: “El estrés ocasiona problemas en la piel y estos ocasionan estrés”, afirma. “La ansiedad afecta al sistema inmune, ocasionando re- acciones alérgicas y creando químicos en el cuerpo que desencadenan inflamación y afectan la barrera protectora de la piel”.

Pero no es solo que nuestros estilos de vida hiperactivos están cambiando químicamente nuestros cuerpos; es la distorsión de la realidad lo que a algunos doctores les preocupa. Según la dermatóloga Sam Bunting, el aumento en pacientes jóvenes con problemas de acné tiene que ver con el incremento en casos de una actitud de cero tolerancia a lo relacionado con los rostros perfeccionados de su mundo en Instagram.

“Muchas personas creen que una piel perfecta sin defectos es una meta realista”. El Dr. Esho, de Esho Clinics en Londres y Newcastle, cuyos pacientes predominan las edades de 25 y 35 años, añade: “He tenido a pacientes que me enseñan fotos con filtros para mostrarme qué es lo que desean obtener en su rostro”.

La Dra. Bunting admira el conocimiento y la investigación involucrada en buscar soluciones, pero se preocupa por los extremos: una vez que el acné mejora, estos pacientes inmediatamente se mueven a la siguiente tendencia sin hacer una pausa para reconocer su progreso. Esto puede ocasionar ansiedad y estrés, y el ciclo vuelve a comenzar.

DEMASIADA JUVENTUD

La actitud de querer siempre algo más para la piel y el cuidado del pelo es tanto un síntoma como una causa del aumento de los problemas. Los tratamientos clínicos como la microdermabrasión y los láseres fotofaciales son utilizados con mayor frecuencia, sensibilizando la piel hasta un punto donde no hay vuelta atrás.

Todo se refleja en hábitos de compras: de acuerdo con un reciente estudio de Mintel, los veinteañeros y treintañeros gastan su dinero en mascarillas “instantáneas” y tratamientos nocturnos milagrosos. Los sueros y los tonificantes también han incrementado sus ventas, ocasionadas por reseñas de verdaderos “transformadores de la piel” como Glossier Solution y Sunday Riley Good Genes. La meta: resultados rápidos y listos para cualquier foto. ¿La realidad? Muchos granitos.

De acuerdo con los expertos, este cambio sin fín de productos tiene consecuencias nunca antes vistas. Inspirados por fuentes del Internet múltiples y sin conocimiento de expertos, “mis pacientes más jóvenes sufren tanto de granitos como de irritación”, dice Bunting (quien, por cierto, también critica a las editoras de belleza por tratar de someter a su piel a tantos tratamientos). “Combinan productos ‘naturales’, como cremas limpiadoras, aceites esenciales, con ácidos poderosos y retinoles. Y los rematan con bases de larga duración y muy efectivas que son increíblemente difíciles de quitar. ‘Demasiados productos’ es uno de mis diagnósticos más comunes”.

MELENA SALUDABLE

Los cueros cabelludos también sufren de un mayor escrutinio. De acuerdo con la dermatóloga Sharon Wong, los ojos altamente críticos de los clientes (comparando su realidad con imágenes del Internet que son, la mayoría de las veces, creadas con pelucas u otros trucos) son parte de la razón por la que ha visto un aumento en las mujeres millennial que visitan su clínica. Eso y el daño ocasionado por peinarlo demasiado, usar extensiones y todo lo necesario para tener grandes fotos y poder publicarlas.

Pero la experta también ha notado mucho desprendimiento de pelo o “efluvio telogénico” (ET) en mujeres jóvenes. Las consumidoras ciertamente creen que el estrés y la ansiedad es el culpable: la búsqueda en Google del término “pérdida de pelo por estrés o ansiedad” aumentó en un 350% durante el año pasado.** Aunque Wong confirma que es una de las causas del ET (interrumpiendo prematuramente la etapa del crecimiento del pelo, resultando en una gran pérdida de este tres o cuatro meses después de un periodo intenso de estrés), dice que los problemas hormonales y nutricionales son también una gran amenaza para nuestras melenas.

Una disminución en las proteínas, niveles bajos de hierro y en general una ingesta restrictiva de calorías son malas para el crecimiento del pelo, lo que explica las tendencias del veganismo (desafortunadamente no todos los veganos saben sustituir las proteínas animales) y los jugos detox que en realidad no ayudan .

Desafortunadamente, los problemas hormonales son agravados por básicamente todo lo que un millennial promedio no puede o no quiere evitar: la contaminación, la mala alimentación, ciertos químicos, medicamentos hormonales como la pastilla (el dermatólogo Nick Lowe culpa a la pastilla por la “pubertad retrasada” cuando dejan de consumirlas) y la misma palabra vuelve a aparecer: estrés.

“Un aumento en cortisol (la hormona del estrés) desequilibra tu balance de estrógeno y progesterona, y puede disparar tus niveles de testosterona. El resultado potencial: granitos císticos y aceitosos (el hecho de que veamos tantas mujeres con barritos en las quijadas y barbillas es una evidencia clara del trabajo de las hormonas) y pérdida del pelo”, explica la doctora Sohère Roked. Entonces, ¿cuál es la solución?

BACK TO BASICS

Una respuesta ha sido al menos tirar la toalla en parte, con hashtags como #FreeThePimple y #SkinPositivity brindando un antídoto para la presión acribillante o una falsa perfección. Pero, de acuerdo con la Dra. Bunting, aunque es “increíblemente saludable” eliminar el estigma de los problemas dermatológicos, no debe prevenir a aquellos afectados a solucionarlos apropiadamente.

Actualmente, ese no es el caso: según una encuesta del British Skin Foundation, 33% de los millennials con acné han probado al menos 10 o más remedios para su tratamiento. “Los problemas crónicos como el acné, la psoriasis, o rosácea requieren de la atención de un dermatólogo cosmético. Pueden considerar la medicación, pero también recetarán un cuidado de la piel constante, usando productos que no son necesariamente cosméticos y evitar confusiones”, nos advierte la Dra. Bunting.

Fuera del consultorio de los dermatólogos, controlar la piel afectada es una cuestión de sensibilización, no una cuestión química. Haz que tu régimen sea de 3 o 4 productos, evita sulfatos, alcohol y cualquier tipo de fragancia. Busca ceramidas reconstructivas, niacinamida, y ácidos grasos esenciales junto con ingredientes antiinflamatorios como la manzanilla, el ácido salicílico y la avena. Incluso aunque tu piel sea afortunadamente normal, es fácil de mantener con estos básicos.

En lo que concierne a la pérdida del pelo, lo mismo aplica. Respecto al cuidado de la piel, ha explotado una industria enormemente lucrativa, tentado a las personas a escaparse de la ayuda profesional necesaria y al mismo tiempo de los básicos simples que ya tienen en casa. “Muchos pacientes han gastado fortunas en tratamientos comerciales de pérdida de pelo”, dice Wong. “Las soluciones necesitan personalizarse a tu tipo de pérdida de pelo, debes visitar a un especialista (por ejemplo un dermatólogo) para diagnosticar tu problema”.

Los shampoos naturales para el cuero cabelludo son grandiosos para el mantenimiento pero no ayudará el adelgazamiento o el desprendimiento. Necesariamente no tienes que pagar por uno que contenga la etiqueta de “estimulante del crecimiento” o “solución al estrés y la ansiedad”.

En cuanto a causas hormonales, una doctora como Rokes, especialista en medicina holística integrativa††, puede crear un plan prescriptivo. Pero también tiene algunos consejos sólidos para tu estilo de vida y tener las hormonas balanceadas. “Muchas grasas saludables, pocos carbohidratos refinados y azúcares, una gran cantidad de proteínas con cada alimento y alimentos altos en fibra y fermentados para una flora intestinal saludable que naturalmente regule tus hormonas, como ciertos suplementos herbolarios o vitaminas”. El levantamiento de pesas también nivela las hormonas incrementando el músculo.

En cuanto al siempre presente estrés y ansiedad, les recuerda a sus pacientes de los milagrosos poderes de los amigos. “En ciudades donde todos están demasiado ocupados solemos olvidar que somos animales sociales destinados a cohabitar en comunidades: está comprobado que son una gran solución antiestrés”.

En un mundo donde el diálogo entre nuestros cuerpos y nuestros cerebros no es el mejor, y empeora cada vez más, no sorprende ni un poco que la gente y las soluciones que trabajan en la intersección entre dos personas sea una necesidad obligada. Los psicodermatólogos de este mundo, los nuevos salones y los espacios de ventas (específicamente diseñados para sanar interna y externamente) serán tan comunes como un salón de belleza. Hasta ese momento, la próxima vez que te preocupe tu piel o tu pelo, o ambos, sería mejor que te des cuenta de que no estás sola en tal situación.

Por: Ingeborg Van Lotringen

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